domingo, 24 de junio de 2012

Curiosidades griegas (desde Atenas)

La convulsionada Grecia tiene particularidades que llaman la atención. Muchas tienen que ver con la política, otras con la vida cotidiana. Simplemente algunas pinceladas de un viaje a un país en crisis. En Grecia, como en muchos países europeos, existe un sistema parlamentario. El día después de las elecciones el presidente convoca al partido político que obtuvo la mayor cantidad de bancas para que forme un gobierno. Si tiene más de 151 diputados (sobre 300) lo podrá hacer sin necesidad de armar una coalición con otras fuerzas ya que tiene mayoría propia. Sin embargo para favorecer a los dos grandes partidos tradicionales hace unos años cambiaron la ley electoral y ahora el que sale primero recibe 50 escaños de “regalo”. Los sistemas electorales varían de país en país y cada uno tiene sus particularidades. En Grecia el día de las elecciones uno puede ver militantes repartiendo volantes y a los principales dirigentes de los políticos partidos ir a votar escoltados por sus partidarios con muchísimas banderas de diferentes tamaños. Debido a la crisis económica en las calles principales del centro de Atenas hay innumerables negocios y oficinas completamente vacíos en estado de abandono. La palabra Ehoikiazetai aparece por todos lados. Significa “se alquila” y es un reflejo de la crisis. Las calcomanías que dicen Ehoikiazatai suelen tener unos 10 cm de alto y 30 de largo y se las puede ver pegadas en las vidrieras de locales vacíos, en las puertas de edificios, en paredes y hasta en árboles. En Atenas los soldados que custodian el parlamento forman parte de la guardia presidencial y también cuidan la casa del presidente que está en una calle paralela. No se pueden mover bajo ninguna circunstancia ni aunque les arrojen una bomba. Cada hora los relevan y el cambio de guardia se convierte en una atracción especial por el paso que dan levantando de manera exagerada las piernas, tarea que no es fácil porque los zapatos que usan pesan unos tres kilos. En la punta lucen un pompón negro de lana. El Partenón es uno de los símbolos de la antigua Grecia. En varias estaciones de subte se pueden ver copias fieles de algunos bustos y columnas antiguos. Los originales están en el museo de Londres porque se los robaron varios expedicionarios británicos que pasaron por estas tierras. Pero se niegan a devolverlos. Una de las comidas más populares es el “suvlaki”. Es una especie de pan redondo enrollado con pedacitos de carne trozada, cebolla y tomate, similar al “donner kebab” turco o al “shawarma” árabe. Son tantas las tierras que estuvieron ocupadas durante casi cuatrocientos años por el imperio otomano que es difícil saber el origen de esta comida. Como en Grecia no son musulmanes la suelen preparar con carne de cerdo. Aunque el idioma griego no es sencillo, al escucharlo uno nota la cantidad de palabras que usamos en castellano y provienen de esta cultura milenaria. Desde algunos nombres de plantas como geranio, pasando por teatro, tragedia o comedia, hasta otras ligadas a la iglesia como monge u obispo. Ni que hablar de nombres propios como Anastasia, Alejandro, Sofía y tantos otros, o de marcas comerciales como Nike, Olympia y Amazon. La Grecia antigua forma parte de nuestro presente. El cuarto oscuro no existe para votar en Grecia. Uno entra al aula de un colegio y las boletas de todos los partidos están desplegadas sobre una larga mesa. Los fiscales, que son empleados del Estado y no representan partidos, le entregan al votante una boleta de cada partido y un sobre. El elector va detrás de unas cortinas azules, pone la boleta que más le gusta en el sobre que luego coloca en una urna transparente y tira todas las otras en una gran bolsa de consorcio negra. En diferentes calles se pueden encontrar vendedores de cigarrillos. Pero no venden paquetes enteros, sino de a uno. Por la crisis muchos no tienen más remedio que despuntar el vicio de a poquito y pagan casi 60 centavos de peso por unidad. Las calles de Atenas están repletas de perros callejeros. La mayoría están vacunados por la municipalidad y portan un collar con identificación. Uno de ellos se hizo muy famoso porque se lo veía en todas las manifestaciones de protesta en primera fila enfrentando a los policías antimotines. Dicen que responde al nombre de “Lukanikos” (salchicha) y que ya es inmune a los gases lacrimógenos. El 17 de noviembre de 1973, en plena dictadura militar, los tanques entraron a la Universidad del Politécnico sobre la calle Patission en el centro de Atenas y mataron a decenas de estudiantes. El 17 de noviembre es día feriado y se recuerda la represión militar. Paradójicamente, hoy grupos anarquistas violentos controlan el Politécnico y si un periodista entra y quiere sacar fotos o filmar el antiguo portón que fue destrozado por los tanques y es parte de un monumento se arriesga a que le den una golpiza. Porque sí. Mejor no intentarlo. La crisis ha desarrollado el ingenio de los griegos. En la ciudad de Volos –donde viven unas 180 mil personas- decidieron implementar el sistema del trueque para reemplazar la carencia de euros, copiando la experiencia argentina de 2001-2002. Diseñaron una moneda social denominada TEM y consideran que su poder radica en la solidaridad. Uno puede llevar al mercado libros o joyas y recibir a cambio frutas, el servicio de un plomero o una clase particular de lo que necesite. Dicen que su sistema se está expandiendo a otros países de Europa como una alternativa a la crisis. Atenas, 20 de junio 2012

La izquierda griega no puede salir del laberinto (desde Atenas)

En la noche del domingo 17 de junio, después de reconocer la derrota en las urnas, Alexis Tsipras -líder de Syriza (Coalición de Izquierda Radical)- realizó una breve conferencia de prensa, leyó un comunicado y subió al séptimo piso del edificio partidario donde tiene su oficina. Pasadas las once de la noche comenzaron a entrar los miembros de la plana mayor de Syriza y algunos de los más conocidos dirigentes que podían asumir como ministros en caso de ganar. No había caras largas a pesar de la derrota. El encuentro fue absolutamente informal y no había necesidad de realizar una “puesta en escena” para la prensa ya que casi nadie que no fuera del círculo íntimo podía atravesar la puerta. Tan sólo había amigos. Se notaba cierto aire de decepción lógica porque esperaban el triunfo. Sin embargo, no se percibía un clima de derrota, ese que luego provoca pase de facturas en búsqueda de los responsables del fracaso. Los vasos de plástico llenos de cerveza iban y venían y chocaban en el aire como si hubieran realizado una excelente elección, lo que –objetivamente- era cierto. En una de las sillas estaba el infatigable Manolis Glezos, el mismo que setenta años atrás, en 1941, robó la bandera nazi que los alemanes habían colocado en lo más alto de las ruinas del Partenón. Glezos, héroe de la resistencia antifascista durante la Segunda Guerra Mundial, a sus casi 90 años estaba muy lejos de parecer un hombre desanimado. Al rato Tsipras y Glezos se fueron juntos para hablar ante cientos de adherentes que los esperaban a la medianoche sobre las escalinatas de la Universidad de Atenas, a metros de la deslumbrante biblioteca nacional. Primero habló Glezos para explicar que su experiencia le había enseñado a no arrodillarse ante ninguna circunstancia y que continuarían con la resistencia a los planes de ajuste en las calles y en el parlamento. Tsipras ratificó lo dicho por Glezos y cuando se retiró, la prensa nacional y extranjera lo persiguió como si hubiera sido el vencedor de la contienda electoral. En Syriza todos repiten que hace un año eran una fuerza que tenía el 4 por ciento de los votos y que ahora le disputaron palmo a palmo a la derecha la posibilidad de formar gobierno. Si bien es cierto, Syriza está atrapada en un laberinto que no es patrimonio de los griegos: la división de la izquierda. Syriza no tiene los votos suficientes para gobernar y aunque tuviera la mayoría absoluta de 151 diputados (sobre 300) la fragilidad del sistema parlamentario haría que su gobierno pendiera de un hilo. Syriza es una coalición de doce partidos y movimientos, muchos de los cuales provienen de las filas del histórico partido comunista, el “KKE” -más conocido como “cu-cu-é”- que es como lo llaman por sus iniciales en griego. El KKE fue por décadas el partido más importante de la izquierda fruto del prestigio ganado por su rol en la resistencia antifascista y la posterior guerra civil. Pero el KKE, embarcado en una política autorreferencial y sectaria, ni siquiera está dispuesto a dialogar con Syriza. Algunos historiadores comparan su postura con la que tuvo el partido comunista alemán a comienzos de la década del treinta del siglo pasado cuando rechazó aliarse con la socialdemocracia y le abrió las puertas al ascenso del nazismo. En las elecciones del 6 de mayo el KKE obtuvo poco más del 8 por ciento de los votos. Un mes después gran parte de sus seguidores votó por Syriza. El resultado para el KKE fue catastrófico; perdieron casi la mitad de los votos, pasaron a tener apenas 12 escaños en el parlamento y fueron superados por el emergente partido nazi Aurora Dorada que obtuvo 18 diputados. Por otra parte, existe una decena de grupos de izquierda radicales agrupados en una coalición conocida como Antarsya (rebelión) que tampoco parecen dispuestos a aliarse a Syriza. El 6 de mayo Antarsya obtuvo el 1,2 por ciento de los votos, pero ahora, al ir otra vez por separado, apenas alcanzaron el insignificante 0,33 por ciento. Y queda la zigzagueante Izquierda Democrática (Dimar por sus siglas en griego) liderada por Fotis Kouvelis que también proviene del comunismo, fue dirigente de Syriza y en un giro cada vez más hacia la derecha terminó sumándose al nuevo gobierno formado por el primer ministro conservador Antonis Samaras. La división de la izquierda impidió el triunfo de una corriente muy arraigada en la memoria colectiva de la Grecia contemporánea. Syriza no sólo es combatido por la derecha, también tiene que convencer a los otros sectores de la izquierda que hay que unirse. Y los griegos tienen una larga historia de laberintos extremadamente complejos con callejones sin salida y repletos de trampas. Atenas, 20 de junio 2012

martes, 19 de junio de 2012

La trampa de la “salvación nacional” en Grecia (desde Atenas)

La crisis institucional griega no se ha resuelto con las elecciones del domingo 17 de junio. Ningún partido tiene mayoría absoluta para formar un fuerte gobierno en un sistema parlamentario que depende de la relación de fuerzas entre los partidos y donde se ha quebrado el bipartidismo que durante décadas permitió una relativa estabilidad política. Los conservadores de Nueva Democracia y los “socialistas” del Pasok (Movimiento Socialista Panhelénico) hegemonizaron la política griega durante treinta años y son los que aplicaron juntos y por separado el ajuste neoliberal de los últimos tiempos. Pero la irrupción de Syriza (Coalición de Izquierda Radical) en las elecciones del 6 de mayo como segunda fuerza y con aspiraciones de gobernar ha alternado todo el panorama, más tomando en cuenta que apenas un año atrás ni siquiera obtenían el cinco por ciento de los votos. Los resultados del domingo son un fiel reflejo de la complicada situación institucional. Nueva Democracia obtuvo 29,6 por ciento, Syriza 26,8 y Pasok quedó en un tercer lejano lugar con 12,2 por ciento, mientras el resto de los votos se repartió entre cuatro fuerzas menores. La distribución de diputados en el parlamento no refleja la elección proporcional ya que gracias a los 50 escaños de “regalo” que se lleva el primero -sobre un total de trescientos- Nueva Democracia tiene 129 escaños, Syriza 71 y el Pasok 33. Pero el principal problema político es el quiebre del bipartidismo que ahora les impide a Nueva Democracia y Pasok continuar con las políticas de ajuste. Los dos grandes partidos han perdido legitimidad en las urnas y en las calles y son conscientes de que un nuevo fracaso implicaría un próximo gobierno de Syriza. Por esta razón Antonis Samaras, el líder de Nueva Democracia, está convocando a un gobierno de “salvación nacional” que incluya a Syrisa, reclamo que también cuenta con el apoyo de Pasok. Después de estar semanas calificándolos como “irresponsables” y “populistas”, ahora los necesitan para implementar un nuevo ajuste. Son conscientes de que les urge conseguir una amplia legitimidad para continuar aplicando sus políticas de ajuste, y qué mejor que “el abrazo del oso” para neutralizar a Syriza. Alexis Tsipras, el dirigente de Syriza, ya dijo que de ninguna manera participaría de un gobierno de “salvación nacional” con los que sumieron en la pobreza a la mayoría de los griegos. Un banquero citado por el diario Athens News dijo que no había margen de error ya que una tercera elección sería un desastre. El mensaje es claro. Todos suponen que un nuevo fracaso de los partidos tradicionales implicaría el ascenso de Syriza al poder. Y qué mejor que un banquero para expresar lo que siente la clase dirigente griega. Atenas, 19 de junio 2012

lunes, 18 de junio de 2012

¿Le darán respiro a Grecia? (desde Atenas)

Los griegos votaron el domingo 17 de junio con el temor a un peligro inminente y un trágico desenlace, tal como narra la leyenda de la espada de Damocles que pendía de un hilo y podía provocar la pérdida de todo el poder y la vida misma. Así acudieron los griegos a las urnas. El temor en las principales capitales europeas ante un triunfo de la izquierda fue de tal magnitud que los políticos y los grandes medios de comunicación alertaron que se votaba a favor o en contra del euro, distorsionando abiertamente el sentido de las elecciones. A pesar de los denodados intentos realizador por Alexis Tsipras de Syriza –la Coalición de la Izquierda Radical- de explicar que su propuesta no era salir del euro los títulos en tono catástrofe decían “Grecia vota el euro”. La presión incluyó a medios de comunicación alemanes que osaron indicarle a los griegos cómo tenían que votar. En algunos países los grandes diarios dicen abiertamente a quién apoyan en las vísperas de las elecciones, pero es muy poco común que le indiquen a los ciudadanos de otro país por quien tienen que votar. El Financial Times, reconocido diario económico de Londres, en su versión editada en Alemania publicó el jueves 14 de junio una columna escrita en griego que exhortaba a los griegos a “resistir la demagogia”, en clara alusión a Alexis Tsipras. Allí se decía que “el Financial Times de Alemania y la mayoría de los griegos tienen el mismo interés: que Grecia mantenga el euro”. El sábado el diario alemán de mayor circulación –Bild- no se quedó atrás. En el formato de una carta abierta en alemán y en griego, se dirigió a los “queridos griegos” en un tono burlón y sobrador diciéndoles “vuestros cajeros automáticos les dan euros sólo porque nosotros, los alemanes y otras naciones, se los damos (…) Si los partidos que se oponen a la austeridad y las reformas vencen, rompiendo los acuerdos, dejaremos de pagar”. Para que no quedaran dudas advertían que “no tienen opciones, elegirán entre la lógica dolorosa o el completo desastre”. Si bien es cierto que la mayoría de los griegos no lee la prensa alemana la masiva campaña mediática tuvo un alto impacto en la población. Si bien tuvo todo el aparato mediático y las presiones internacionales a su favor Nueva Democracia logró el triunfo con apenas 3 puntos de diferencia sobre Syriza. Gracias al sistema electoral que le otorga un “premio” de 50 diputados al primero, Nueva Democracia podría armar una coalición relativamente estable con los socialistas de Pasok y otras formaciones menores. El viceministro de economía alemán ya le hizo un guiño a los ganadores al afirmar que no había que “apretar” demasiado a los griegos. Tal vez un respiro para Antonis Samaras si logra formar gobierno, pero es difícil creer que la continuidad del ajuste implicará un alivio para la mayoría de los griegos. Atenas, 18 de junio 2012

sábado, 16 de junio de 2012

Grecia entre el miedo y la esperanza (desde Atenas)

Los actos de cierre de campaña suelen ser un momento clave de un proceso electoral y en ocasiones permiten proyectar lo que sucederá el día de la votación. Claro que en Grecia está todo patas para arriba y nadie se atreve a sacar conclusiones contundentes de los actos que realizaron los dos partidos que se disputan el primer lugar. Alexis Tsipras, el candidato a primer ministro de Syriza -coalición de la izquierda radical- realizó un gran acto en la céntrica plaza Omonia que convocó a unas treinta mil personas convencidas del triunfo el domingo 17. A pesar de ser muy “latinos”, el entusiasmo de los manifestantes está muy lejos del calor que tienen los actos políticos en la Argentina donde se canta y se baila al compás de las murgas y los bombos. Apenas algunas consignas en contra de los partidos de derecha y el agitar de las banderas rojas de los doce diferentes partidos y grupos que componen Syriza. Tsipras, fiel a su estilo, fue muy duro con los organismos internacionales y en particular con la canciller alemana Angela Merkel, que le impusieron al pueblo griego un durísimo plan de ajuste en los últimos años. Sin medias tintas se refirió a los que “saquearon nuestro país y empobrecieron al pueblo (y) los que nos llevaron al caos y ahora nos amenazan con el caos”. Frente al presente sombrío Tsipras insiste en resaltar una palabra: esperanza. La contratara del acto de Syriza fue el que realizó el conservador Nueva Democracia en la plaza Syntagma, de cara al parlamento griego. Este fue asombrosamente pequeño, de apenas unas cinco mil personas que agitaban la tradicional bandera celeste y blanca griega. En un gigantesco escenario pintado de celeste y con trazos de pintura todavía fresca su líder Antoni Samaras aseguró que lo que está en juego es la existencia de Grecia como nación. Apelando a un claro discurso de futuro tenebroso si ganaba la izquierda planteó que el dilema era “el euro o el dracma”, insistiendo en que solamente su partido podría garantizar la continuidad en Europa, y por ende de la moneda común. De todas maneras, el impresionante crecimiento de Syriza ha provocado un ligero cambio en el discurso de Samaras que ahora afirma que habrá que “renegociar” el famoso “memorándum” de ajuste impuesto meses atrás por la troika, el Fondo Monetario Internacional, el Banco Central Europeo y la Eurozona. Poco parece importarle ahora que se negó a firmarlo durante un tiempo diciendo que los obligaban a ponerse de rodillas ante Europa. Si uno se guiara por los actos de cierre de campaña se podría pensar en un contundente triunfo de Syriza. Pero ni los más optimistas de la izquierda creen que podrán tener mayoría absoluta en el parlamento. El agotamiento de la política y la profunda crisis económica tal vez expliquen la falta de presencia de grandes masas en las calles. Pero el bombardeo mediático no cesa porque toda Europa está pendiente de lo que suceda en Grecia. Mariano Rajoy, presidente del gobierno español, aseguró que “Europa tiene que transmitir que el euro es irreversible”. Y numerosos medios titulan que en Grecia se “se decide el futuro del euro”, como si el sufrimiento actual de los ciudadanos griegos no importara. Atenas, 16 de junio 2012

jueves, 14 de junio de 2012

El parlamento griego por ahora está vacío (desde Atenas)

Los rayos del sol caen con intensidad en esta primavera griega sobre la céntrica plaza Syntagma donde se yergue el parlamento que ahora está vacío. No se trata de una metáfora, el parlamento está literalmente vacío, no sesiona porque no hay nadie. Sólo pasan algunos turistas que esperan ver el tradicional cambio de guardia mientras unos vendedores les ofrecen paraguas para cubrirse del sol que raja la tierra. El 6 de mayo hubo elecciones en Grecia. Como ningún partido obtuvo una clara mayoría y no se pudo formar un gobierno, los parlamentarios electos juraron y el mismo día se fueron a sus casas, algunos con la esperanza de regresar después de las elecciones del 17 de junio. El gobierno actual - formado por tecnócratas, científicos, juristas, y alguna que otra personalidad destacada- tiene como única misión velar por las elecciones de este domingo. Los dos grandes partidos que se disputan la victoria están preparando sus actos de cierre. Frente al parlamento lo hará el viernes el conservador Nueva Democracia liderado por Antonis Samaras que propone seguir con la política de ajuste dictada por el Banco Central Europeo a instancias del gobierno alemán. A pocas cuadras de allí, en la plaza Omonia, la otra gran plaza céntrica, están armando las estructuras para que haga su acto de cierre Alexis Tsipras, el joven líder de Syriza, la coalición de izquierda radical que propone cambiar Grecia rompiendo con los dictados del Fondo Monetario Internacional. En ambas plazas uno puede sacar una radiografía de lo que es Grecia hoy. Los negocios están abiertos pero casi no hay compradores porque no hay dinero en los bolsillos, y al caminar hay que esquivar a los que piden una moneda o están vagando por las calles con sus miradas perdidas. El país está en vilo ante unas elecciones que son seguidas atentamente por toda Europa por las consecuencias que éstas pueden tener para la eurozona. La intervención extranjera en el proceso electoral es directa e incluso grosera. El objetivo es impedir un triunfo de la izquierda. Juegan con el miedo de lo que podría suceder si Grecia abandonara el euro y dicen que esto sucederá si gana la izquierda, aunque Tsipras insiste una y otra vez que no está en sus planes abandonar el euro. Lo que propone es renegociar en otros términos una deuda que es impagable. Costas Isyjos es un quilmeño que vive en Atenas hace muchos años y hoy es uno de los responsables de la política exterior de Syriza. Sentado en su oficina del quinto piso del comité de campaña trata de responder a los pedidos de entrevistas que le llegan desde diferentes medios de comunicación de todo el mundo. Con el corazón en su Buenos Aires natal explica en un porteñísimo castellano que espera que el domingo no se vote “para castigar a los que provocaron este verdadero genocidio social” sino que se vote por la esperanza que encarna Syriza y que el parlamento se llene de hombre y mujeres que apuesten por el cambio. A pocas horas del día crucial “D” nadie se atreve a arriesgar un resultado, aunque muchos aseguran que Tsipras ya se está probando el traje de primer ministro. Atenas, 14 de junio 2012

jueves, 12 de abril de 2012

Entrevista a Ben Bella

http://www.iri.edu.ar/revistas/revista_dvd/revistas/R21/ri%2021%20dialogos.pdf

Ahmed Ben Bella es una de los grandes líderes del siglo XX, del nacionalismo árabe en su conjunto y del argelino en particular. Su figura tomó proporciones universales al liderar la lucha por la independencia de Argelia, un territorio ocupado durante 132 años por Francia. La guerra de liberación entre 1954 y 1962 dejó más de 1 millón y medio de muertos. Durante los años cincuenta y sesenta el Frente de liberación Nacional liderado por Ben Bella fue el símbolo de la resistencia contra el colonialismo a escala mundial.
Su actividad política estuvo signada por la prisión, ya que estuvo preso un total de 23 años; antes de la revolución de 1963 y después de que Houari Boumediène lo derrocara en 1965 para sucederlo en la presidencia y liberarlo recién en 1981.
En 1995 Ben Bella fue uno de los firmantes de la Plataforma de Roma, un llamado a la reconciliación del pueblo argelino para poner fin a la guerra civil que azota a ese país desde 1991 cuando las Fuerzas Armadas se apropiaron del poder e impidieron la segunda vuelta electoral y un seguro triunfo del Frente Islámico de Salvación que había triunfado en la primera ronda.
Con sus largos 82 años a cuestas participó del Foro Social Mundial de Porto Alegre en enero de 2001 y fue una de sus figuras más destacadas. Allí, entre debate y debate, accedió a tener una conversación para la revista del IRI.
Se lo nota entusiasmado con el Foro Social Mundial y los movimientos de resistencia global y no oculta su simpatía hacia estos movimientos que –aunque muy heterogéneos- levantan banderas con las cuales se identifica.
En la conversación con Ben Bella es inevitable referirse a la lucha contra el colonialismo francés porque su memoria va y viene en el tiempo y no puede dejar de mencionar que su pueblo logró arrodillar al poderoso General De Gaulle, a pesar de “las atrocidades cometidas por los franceses que dejaron un saldo de dos millones de muertos. Un verdadero genocidio.” Sin esperar una respuesta pregunta “¿Acaso el mundo no reconoce que el Holocausto, que provocó la muerte de 6 millones de judíos, no fue un crimen contra la humanidad? El mundo también debe reconocer que la muerte de 142 millones de africanos durante el comercio de los esclavos fue un holocausto.”
A pesar de su avanzada edad, su ímpetu se destacó por sobre el de muchos conferenciantes que ni habían nacido cuando él fue proclamado presidente de Argelia en 1963. Ben Bella está en Porto Alegre porque se sigue considerando un “revolucionario profesional”. Sintiendo que está en sus últimos años de vida es reacio a hablar sobre el gobierno argelino actual, como si no quisiera tener más problemas en la tierra que lo vio nacer. Ahora Ben Bella parece embarcado en luchar contra la injusticia, el hambre y el reparto desigual de las riquezas a nivel global.

Pedro Brieger: Usted está participando del Foro Social Mundial de Porto Alegre, ¿qué lo hace venir a este encuentro?

Ahmed Ben Bella: Estamos viviendo una época de profunda crisis que no es sólo económica sino también cultural y civilizacional. En los países del sur los agricultores son asesinados, se acelera la desertificación, la desaparición de los bosques tropicales, el hambre que mata cada año a 50 millones de seres humanos, 17 de ellos niños. Fíjese que 1000 millones de personas están afectadas por enfermedades tropicales totalmente ignoradas por la investigación científica del Norte, donde se preocupan mucho más por el cáncer, el SIDA y las enfermedades cardio-vasculares. Obviamente esto tiene que ver con la ley del mercado y los objetivos de ganancias. Además, asistimos a la tragedia de la deuda de un Tercer Mundo, cada vez más endeudado y chantajeado por un sistema bancario que concede préstamos sólo para que se paguen los intereses de la deuda que aumentan sin fin. Casi 40%, de la población mundial no tiene acceso a los servicios médicos, el 30% no tiene agua potable mientras la mitad de nuestros científicos están abocados a la tecnología de la producción de armamento. Este es el mundo en el que vivimos. No hay duda de que estamos sentados sobre una bomba de tiempo.

PB: En Porto Alegre se están debatiendo alternativas al Foro Económico Mundial de Davos. ¿Cómo ve los debates?

ABB: Hay que buscar nuevas alternativas a esta crisis ya que no existe un único paradigma, válido en todos los tiempos y lugares y para todas las sociedades. Debemos encontrar nuestro camino proveniente de nuestros valores, rompiendo con el economicismo, el materialismo y el individualismo exacerbado. Por otra parte, debemos tomar en cuenta el concepto de solidaridad, único antídoto de la concepción de la ley de la jungla, del “todos contra todos” enunciados por Hobbes y David Hume. La solidaridad debe ser un principio dinámico, más real que aquel de la caridad. Como en el islam, donde la función de la Zakat es la redistribución del excedente y que tiene un carácter eminentemente social.
Pero algo está cambiando, se puede ver con el movimiento mundial contra la globalización, las manifestaciones que arruinaron la reunión de la OMC en Seattle y la del Banco Mundial y del Fondo Monetario Internacional en Praga. Estos son tiempos de cambio. Las fuerzas progresistas en Africa, en el mundo árabe y en los países del Sur deben conectarse y trabajar juntos con los europeos y Occidente.

PB: ¿Cómo ve el rol de EEUU?

ABB: Me preocupa mucho como ha convertido al Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas en un Consejo de Guerra. Las sanciones contra civiles en Cuba, Irak y Libia deben ser eliminadas, de la misma manera que se elimina la viruela y la poliomielitis. Estados Unidos controla las Naciones Unidas donde 5 países tienen el derecho de votar contra el resto. Hay que ver cómo la Guerra del Golfo afectó de una manera terrible al mundo islámico en general pero en particular al mundo árabe. Cuando Occidente lo entienda podrá encontrar las palabras justas para comunicarse con aquellos que ha humillado imitando las Cruzadas. En Irak el problema no es Saddam Hussein, sino que Occidente por la fuerza ha hecho retroceder años a una país casi post industrial, que era orgullo del pueblo islámico. Humillaron y derrotaron a un pueblo muy serio y honesto. Y con el bloqueo firmaron una sentencia de muerte a los más débiles, los pobres y los niños.

PB: Usted hizo mención al bloqueo que todavía sufre Cuba y cuando se piensa en Cuba no se puede dejar de mencionar la crisis de los misiles a comienzos de los sesenta y donde usted tuvo un cierto protagonismo...

ABB: Es verdad. Nosotros veníamos de obtener nuestra independencia y como Jefe de Estado yo debía participar de la sesión de las Naciones Unidas en Nueva York en septiembre de 1962 donde la bandera argelina iba a ser izada por primera vez en el edificio de las Naciones Unidas. En ese momento decidimos que después de la reunión de las Naciones Unidas yo debía visitar Cuba, y que mi visita a La Habana debía ser un acto público de solidaridad con la revolución cubana en momentos tan difíciles. En la mañana del 15 de octubre fui a la Casa Blanca invitado por el presidente John F. Kennedy y tuvimos una discusión franca y acalorada sobre Cuba. Kennedy trató de convencerme de que no viajara a Cuba directamente desde Nueva York. Incluso me sugirió que el avión cubano que me trasladaría podría ser blanco de un ataque de la oposición cubana de Miami. A esas amenazas veladas respondí que yo era un felaj que no se dejaba intimidar por ningún harkis , fuera argelino o cubano...


PB: ¿Cómo ve hoy la relación entre política e islam?

ABB: Mire, yo son un islamista. Antes que argelino soy islamista y pan-arabista.
Occidente trató de destruir nuestra cultura árabe e islámica. Somos muy conscientes de esto, por eso es que el islam es esencial para nuestra identidad. Por otra parte condeno la violencia que hoy daña a Argelia y los argelinos. Nosotros luchábamos contra el poder colonial de Francia, tomamos las armas para liberar nuestro país, no para resolver viejas disputas. El militantismo islámico es el resultado de una falsa interpretación del islam, y tal vez haya que responsabilizar a los gobiernos que no le explican a los jóvenes la verdadera dimensión espiritual del islam. Yo veo que en el futuro tendremos un Argelia islámico, pero bajo el reino de la shura , o la consulta de la población, lo que es más conocido como democracia. El problema no es la utilización del velo o la prohibición de las antenas satelitales; el verdadero problema es la corrupción, la burocracia y la falta de vivienda para la gente. También lo cultural es fundamental. Fíjese que siempre se ha hablado de “desarrollo” o del “Producto Bruto Interno”, pero el desarrollo verdadero es el coloca al hombre en el centro. ¿Qué significado tiene el PBI si deja de lado al hombre y su espíritu que es la poesía, la literatura, la música y el rezo? La revolución que comenzó en 1954 se inscribe en este movimiento permanente porque fue el rechazo de un pueblo a someterse a la fuerza brutal y asesina de un colonialismo poderoso, recubierto de ciencia y tecnología
El pueblo argelino tuvo que luchar hasta límites físicos y morales extremos, y el factor que lo impulsó fue el islam, ya que allí se anclaron las motivaciones profundas
El islam es nuestro santuario. Cuando hay que realizar un esfuerzo supremo, cuando el muro de las certezas se derrumba, cuando sobre nosotros llueven los golpes y nuestra existencia está siendo amenazada es cuando miramos hacia ese santuario, buscamos refugio para tomar aliento y para continuar con el combate.

miércoles, 29 de febrero de 2012

Elecciones en México (desde el D.F. 27.02.2012)

Al caminar por las calles del Distrito Federal de México uno se percata de la gran distancia que existe entre el discurso político y la vida cotidiana de miles y miles de personas que se superponen unas a otras en su afán por vender algo a quien pase al lado suyo. Algo, aunque sea algo para sobrevivir. Los puestos de comida de dudosa salubridad conviven con la venta de ropa, artesanías, baratijas chinas y toda clase de productos que se venden por centavos. Las condiciones de insalubridad se pueden percibir a vuelo de pájaro y no son veleidades de un extranjero horrorizado porque la comida se sirve en platos que se limpian con un trapo sucio entre comensal y comensal. A pesar de que México forma parte de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) el “club” de los países más desarrollados, la pobreza en México alcanza niveles descomunales. Según datos oficiales 52 millones de personas (poco menos de la mitad de la población) son pobres, casi 12 millones viven en la pobreza extrema y en la región que le dio el maíz al mundo 28 millones carecen de acceso a la alimentación. Hay poblaciones enteras que ni siquiera tienen agua, el virus AH1N1 sigue provocando la muerpe en algunas regiones y en la propia capital del país se lanzó “La primera Semana Nacional de Salud” para erradicar la poliomielitis, disminuir la mortalidad por enfermedades diarreicas y prevenir el tétanos neonatal. Esto, en medio de denuncias que en 2010 miles de niños en condiciones de pobreza extrema no recibieron vacunas básicas, lo que refleja la gravedad de la situación.
Sin embargo, la pelea política pública pasa por saber quién lidera las encuestas o si el presidente Felipe Calderón violó la ley al difundir una donde Josefina Vázquez Mota, la precandidata de su partido -el PAN (Partido Acción Nacional), está tan sólo cuatro puntos detrás de Enrique Peña Nieto del PRI (Partido Revolucionario Institucionah). Peña Nieto, gobernador del Estado de México entre 2005 y 2011 (que no incluye al Distrito Federal), es el gran favorito para las elecciones del 1 de julio y aventaja a Vázquez Mota en casi todas las encuestas por una diferencia de 15 puntos. Paradójicamente, según una investigación académica difundida por el diario El Economista, el PAN tuvo el doble del tiempo que el PRI en noticieros de radio y televisión en los últimos dos meses. Más lejos en los sondeos figura Manuel López Obrador del Partido de la Revolución Democrática (PRD) quien todavía denuncia que le robaron las elecciones en 2006 y sostiene que ahora existe una campaña en su contra para evitar que triunfe.
El 29 de febrero termina la veda electoral conocida como el “período intercampaña”, que impide organizar marchas, mítines, participar de debates públicos, aparecer en “spots” publicitarios o difundir encuestas.
El jueves 1 de marzo comienza la batalla y todos se lanzarán a las calles para conquistar el voto popular, aunque la indiferencia de los más pobres por lo general no se vea reflejada en las encuestas.

Curiosidades iraníes (desde Teheran, 09.02.2012)

Hace unos años Adrián Paenza escribió una nota en el diario Pagina/ 12 titulada “Imágenes del Japón”. Después de una visita a ese país quiso compartir con los lectores algunas de sus impresiones. No se puso a juzgar la sociedad japonesa ni trató de sacar ninguna conclusión, simplemente describió hechos que le habían llamado la atención. En este artículo la idea es similar, contar experiencias, hechos y curiosidades sobre la sociedad iraní después de una visita a la República Islámica de Irán.

Si uno se guiara por la retórica anti norteamericana de los líderes iraníes se podría creer que en Irán no hay muchos objetos o símbolos estadounidenses. Es más, el Imam Jumeini solía referirse a Estados Unidos como el “Gran Satán”. Sin embargo está repleto de productos y símbolos estadounidenses. La Coca y la Pepsi se venden por doquier y son las gaseosas más consumidas; hay jardines de infantes cuyos pórticos imitan los típicos castillos de Disneylandia; en los libros infantiles está el Pato Donald o Mickey y la mayoría de los jóvenes (hombres y mujeres)) visten los típicos jeans como en Nueva York o Buenos Aires.

El Islam prohíbe el consumo de alcohol y en Irán está prohibida su venta. Sin embargo muchas botellas y latas de gaseosas imitan atractivos diseños de cerveza e incluso se venden como “cerveza”. Pero llevan una etiqueta que dice “bebida sin alcohol”. ¿Qué necesidad hay de poner “sin alcohol” cuando ninguna bebida lleva alcohol y su venta está prohibida?

La ciudad más emblemática de la historia persa es “Pars”, pero se la conoce más por su nombre griego “Persépolis”, que significa literalmente “la ciudad persa”.

El velo que portan las mujeres según la tradición islámica difiere de país en país y su uso es muy anterior a la aparición del Islam. En Irán la ley indica que toda mujer debe cubrirse la cabeza en la calle para que no se le vea el cabello. Por lo general portan un pañuelo que denominan rusari. Muchísimas mujeres, especialmente las más jóvenes, rechazan esta imposición y la burlan dejando que el cabello largo les caiga sobre la frente y sus espaldas. En las vitrinas de los negocios de ropa femenina para eludir el velo exhiben maniquíes pelados que portan atractivos sombreros. Por lo general llevan puestos sugestivos vestidos que ninguna mujer podrá exhibir en las calles.

El pan que se consume con todas las comidas suele ser finito como una hoja de papel o una cartulina y tiene múltiples tamaños. Lo hay rectangular como una hoja A4 o redondo como un pequeño mantel. En algunas panaderías sacan el pan muy caliente y lo ponen sobre fierros
en la calle para que se airee. Los compradores lo agarran y sacuden para enfriarlo porque sino se pega todo y será imposible comerlo. Después lo doblan en dos y se van con muchas de esas “cartulinas” bajo el brazo.

Múltiples páginas de Internet están bloqueadas y no sólo las pornográficas. No hay acceso a Facebook, Twitter o You Tube, ni a Fibertel o al diario Clarín. Cuando uno trata de entrar en ellas aparece un cartel en persa que ofrece un menú alternativo de numerosas páginas iraníes de noticias culturales, políticas o religiosas para que uno pueda seguir informándose de la realidad.

El azafrán se consume de múltiples formas y no sólo con pescado, carne o arroz, también dulce. Hay un yogur dulce muy popular en la región de Isfahán que se llama “Khoresht-e-mast” en base a pollo y azafrán licuado, palitos de azúcar con hebras de azafrán para endulzar el té y unos deliciosos helados de azafrán conocidos como el “helado tradicional”.

La tradición islámica indica que para entrar a una mezquita hay que descalzarse y luego uno camina sobre gigantescas alfombras. En la costumbre religiosa judía no es una práctica habitual. Sin embargo en la sinagoga de la ciudad de Shiraz todos los hombres dejan los zapatos en la entrada y caminan descalzos sobre las alfombras, como en una mezquita.

La religión musulmana prohíbe el consumo de carne de cerdo. Pero se venden “Ham burgers” (hamburguesas) y pizza con ham siendo que la palabra “ham” remite al jamón, que comúnmente es de cerdo.

Cuando uno va a un país árabe el llamado al rezo por los altavoces de las mezquitas se escucha con nitidez por todos lados incluso en la madrugada. Los viernes las mezquitas están atiborradas de gente y por eso muchas manifestaciones son convocadas ese día al mediodía para congregar multitudes como sucedió en Egipto en 2011. Además, se puede ver gente desplegando una pequeña alfombra para rezar en cualquier lugar, sea en las escaleras de un estadio de futbol o al lado de un taxi porque el taxista decidió parar el auto y rezar. En Irán, un
país que transmite la imagen de extrema religiosidad, el llamado al rezo prácticamente no se escucha, las mezquitas están vacías, nadie reza en las calles y la inmensa mayoría de los hombres ni siquiera usan barba.

La moneda legal que circula es el “rial”. Sin embargo todos usan el “tuman”, una antigua moneda que no existe más y que no tiene billete ni moneda. Esto confunde a cualquier visitante porque no tiene el mismo valor que el rial. Un millón de rials son cien mil tuman y diez mil rials son mil tuman. Es decir, para convertir el rial al tuman se saca un cero. En las vitrinas los precios pueden estar en rial o tuman y uno nunca sabe cuánto debe pagar. Encima, si algo cuesta diez mil rials le piden ?un Jumeini? -que así es conocido ese billete- aunque muchos otros también llevan la cara del difunto líder de la revolución.

Las tensiones sociales en Irán (desde Teheran, 08.02.2012)

A treinta y tres años de la revolución de 1979 la sociedad iraní está atravesada por un complejo entramado social y generacional que va más allá de las amenazas externas. Está claro que un punto de inflexión en la historia contemporánea del país es la revolución que derrocó a la dinastía Pahlavi después de más de cincuenta años de gobierno autoritario. Las características represivas de la monarquía no dejaban margen para medias tintas, o se la apoyaba o se la combatía.
Si pensamos en términos generacionales, todavía subsiste una generación de iraníes ?mayores de sesenta años- marcada por la lucha entre los que querían derrocar al Sha Reza Pahlavi y los que sostenían su régimen. El triunfo de la revolución permitió que una nueva generación de dirigentes políticos (no todos jóvenes) asumiera el control del país imprimiéndole el signo de la revolución islámica después de fuertes luchas intestinas. La invasión iraquí de 1980 implicó un complejo proceso para esta segunda generación que tuvo que consolidar su poder derivado de la legitimidad revolucionaria en medio de una guerra. La tercera generación es la que surgió como consecuencia de la guerra con Irak que duró ocho años. Miles de iraníes murieron (principalmente jóvenes) y todos aquellos que combatieron han quedado en la memoria colectiva como los “mártires” que ofrendaron sus vidas por la supervivencia de la revolución y la nación. Sus fotos son parte de la iconografía de las grandes ciudades y adornan incluso los lugares más recónditos del país como pequeños pueblos de apenas cientos de habitantes en las montañas. Y los supervivientes son considerados los núcleos “más duro” e incondicional
de los líderes islámicos.
Se puede hablar de una cuarta generación representada por los nacidos después de la revolución de 1979. Estos, que no conocieron la época del Sha, ni los enfrentamientos entre hermanos a favor o en contra de la República Islámica y tampoco tomaron parte de la guerra contra Irak, son hoy la mayoría de la población. Las muertes producidas por la guerra con Irak alimentaron un discurso reproductivo sin precedentes que genera innumerables problemas hoy en día. En 1979 había unos treinta y cinco millones de iraníes y en 2012 hay más de setenta millones, un panorama complicado para las familias numerosas en un país donde la estructura familiar continúa siendo un pilar de la sociedad y la inflación una preocupación diaria. De todas maneras, hay que destacar que en Irán no existen villas miserias ni pobreza extrema, a diferencia de casi todos los países que lo rodean. Los intereses de los jóvenes, especialmente en las ciudades, tienen muchos puntos en común con aquellos de sus pares en los países capitalistas desarrollados. No es la ideología lo que los mueve –algo fundamental para las tres primeras generaciones- sino el pragmatismo por tener un lugar en un mundo globalizado. Esto quiere decir que la utilización de las herramientas que brindan las nuevas tecnologías (internet, facebook, youtube, twitter) es ahora fundamental para cualquier proceso personal y colectivo, y choca de plano con la actitud de un gobierno que censura y bloquea el acceso a las mismas. La torpeza es aún mayor si se piensa que los jóvenes conocen todos los mecanismos para burlar cualquier cerco que implemente el gobierno. En apariencia el bloqueo es exitoso, en realidad es torpe y sin sentido porque muchos de los que manejan los resortes del poder ni siquiera comprenden cómo funcionan estas nuevas redes sociales, que no sólo interpretan intereses políticos sino también proyectos de crecimiento personal y económico.
Hay un tema en Irán que atraviesa a todas las generaciones, y es el lugar de la mujer en el espacio público. Paradójicamente, la imposición de las normas de vestimenta -y en particular el pañuelo que cubre la cabeza- contrasta con la libertad que tiene la mujer iraní en el espacio público. En muchos países árabes las mujeres no votan, no están representadas en el parlamento, no conducen autos ni salen solas a tomar un café en un bar, y mucho menos toman de la mano a un hombre en la calle. Todo esto sí sucede en Irán. Pero la imposición rígida del “velo islámico” empaña cualquier comparación con otros países y provoca rechazo en muchísimas mujeres aunque la” protesta” hasta ahora siempre reprimida- tiene más visos personales que colectivos. El año que viene habrá lecciones presidenciales en Irán. Majmud Ajmadineyad no podrá optar por la reelección y seguramente aflorarán con mayor intensidad las tensiones existentes. Sin embargo, nunca hay que descartar que los cuestionamientos a las políticas del gobierno islámico aparezcan donde menos se lo espera.

Un nuevo aniversario de la revolución iraní (desde Teheran, 07.01.2012)

Los aniversarios son momentos en los cuales todo gobierno pone en movimiento un conjunto de recursos y elementos simbólicos que sirven para unir al pueblo detrás de una gestión. Más aún si se trata de conmemorar revoluciones que sucedieron hace poco, como la iraní, apenas treinta y tres años atrás. Las dos fechas claves de esta revolución de 1979 son el 1 y el 11 de febrero de dicho año. El primero de febrero el Imam (guía espiritual) Ruhollah Jumeiní regresó del exilio. El 11 de febrero cayó definitivamente el régimen monárquico del Sha Mujamad Reza Pahlavi y comenzó el proceso que llevaría a la proclamación de la “República Islámica de Irán” en abril del mismo año. Las calles en las principales ciudades iraníes están ahora adornadas con la bandera verde-rojiblanca y muchísimas fotos del líder de la revolución Jumeiní y Alí Jamenei -su sucesor como líder supremo y ex presidente entre 1981 y 1989- sin que se aprecien fotos del presidente Majmud Ajmadineyad.
En la televisión se emiten numerosos cortos alusivos a la revolución que mezclan imágenes de la lucha popular contra el Sha con la resistencia a la invasión iraquí de 1980 y la posterior guerra de ocho años que provocó casi un millón de muertos entre los dos pueblos. Una de las imágenes recurrentes en las calles y la televisión es la de Jumeiní bajando del avión de Air France ayudado por el piloto que lo trajo el 1 de febrero.
Son días en que numerosos programas de la televisión iraní recuerdan el régimen del Sha, la represión que provocó miles de muertos, sus fabulosos palacios (hoy reconvertidos en museos y parques públicos) y la ostentación y despilfarro de dinero sin límites de quien se pretendía heredero de Darío el Grande y la antigua civilización persa. Todavía hoy cuando ahora uno llega a las ruinas de Persépolis, la antigua capital del imperio persa, se pueden observar los restos de las estructuras de metal de las lujosas carpas que el Sha levantó para la fastuosa fiesta de 1971 cuando intentó trazar una continuidad de 2500 años entre la antigua civilización y su reinado.
La riqueza del Sha siempre contrastó con la modestia de Jumeiní que, a su regreso, se alojó en una sencilla casa del norte de Teherán. En este 1 de febrero la casa estaba repleta de escolares que venían a conocer la pequeña habitación que usaba el líder religioso para recibir a sus visitantes. Nada más alejado de los inmensos palacios del Sha, donde todavía se exhiben los carísimos autos europeos que usaban él y su familia.
En este aniversario el mensaje que el gobierno le transmite a la población es que los avances tecnológicos le permiten sobrellevar cualquier bloqueo porque tiene la capacidad para producir desde lo más sencillo y trivial hasta lo más sofisticado. Prueba de ello son los misiles iraníes surcando los cielos que se muestran una y otra vez por televisión.

En Teherán no hay clima de guerra (desde Teheran, 02.02.2012)

Los debates internacionales sobre la capacidad nuclear de la República Islámica de Irán no parecen tener efecto directo sobre la población de Teherán. En esta ciudad de más de catorce millones de habitantes la vida transcurre con absoluta normalidad y no hay señales de que la población se esté preparando para el peor escenario.
Para uno que ha tenido la oportunidad de haber estado en un país bloqueado como Irak poco tiempo antes de la invasión norteamericana de 2003 la comparación es inevitable, pero las diferencias enormes. En Bagdad el bloqueo impuesto por Estados Unidos desde 1991 se sentía en todos los ámbitos de la vida cotidiana. En los mercados prácticamente no había comida, gran parte de la población dependía de los pocos alimentos que distribuía Naciones Unidas, pocas cosas funcionaban, y los continuos cortes de luz y agua afectaban la vida de todos.
Teherán, por el contrario, es una ciudad vibrante. Durante el día cientos de miles de autos surcan las extensas, amplias y modernas
autopistas que atraviesan esta ciudad gigantesca -que de norte a sur tiene más de treinta kilómetros- y los embotellamientos son peores que cualquier hora pico de Buenos Aires o el Distrito Federal de México. El “ boom” de la construcción no cesa y por doquier hay edificios de departamentos a estrenar y barrios cerrados que se ofrecen como si el futuro fuera esplendoroso y no hubieran nubarrones de guerra. En Bagdad los negocios a duras penas abrían sus puertas porque no había lo que vender y es imposible olvidar la imagen de las oficinas de la línea aérea Iraqi Airways reconvertidas en locutorios porque el aeropuerto estaba bloqueado y la única manera de llegar a Bagdad era atravesando el desierto desde Jordania. En Teherán nadie se recluye en su casa a esperar lo peor. Los negocios con artículos de conocidas marcas europeas, japonesas o norteamericanas están repletos de compradores, y los restaurantes desbordan de gente a toda hora. Ni siquiera la inflación – que es el tema que aparece en cualquier conversación- parece amortiguar la fiebre de consumo. Gran contraste con Bagdad donde había mucha pobreza, salarios mensuales de tres dólares y adultos o niños desesperados pidiendo limosna en cualquier esquina.
En las calles de Teherán tampoco hay presencia militar ni áreas restringidas como sucedía en Bagdad que era una ciudad militarizada y
los pocos extranjeros que llegaban tenían múltiples restricciones para moverse, fueran solos o acompañados. En Bagdad todo presentían lo peor. Algunos iraníes piensan que las recientes medidas de la Unión Europea no son diferentes del cerco que ya impuso Estados Unidos hace varios años y no parecen tan preocupados. ¿Pensarán que es imposible una guerra?

Irán se lanza a la conquista mediática de América Latina (desde Teheran, 31.01.2012)

La revolución que derrocó al Sha de Irán el 11 de febrero de 1979 intentó exportar su modelo al mundo árabe e islámico y durante algunos años lo logró, a pesar de ser los iraníes shiítas, una rama minoritaria dentro del islam con características muy particulares. A fines de los ochenta su radio de influencia quedó reducido más que nada a poblaciones shiítas en Irak y el sur del Líbano. Seguramente para esa época en Teherán pocos imaginaban que América Latina sería un campo fértil para la batalla de ideas, algo que la revolución islámica hoy considera de fundamental importancia.
La aparición de un conjunto de gobiernos progresistas en América Latina a comienzos del nuevo siglo cambió el panorama político de la región. Los líderes iraníes descubrieron que en el viejo “patio trasero” de Estados Unidos existe una animosidad hacia la primera potencia mundial que hoy se expresa -entre otros aspectos- en una batalla mediática similar a la que enfrentan ellos. Los editoriales de los diarios más influyentes de los Estados Unidos, como el New York Times o el Washington Post, parecen competir entre sí para ver quien tiene un lenguaje más duro respecto de la República Islámica de Irán. La demonización de los gobiernos de Venezuela, Nicaragua, Ecuador y Bolivia no le va a la zaga. El gobierno iraní ya hace unos años decidió dar la batalla mediática en el terreno de la información internacional creando señales satelitales de noticias en vivo las veinticuatro horas en inglés y árabe. La novedad es el lanzamiento de ”Hispantv”(www.hispantv.com) como la primera cadena de noticias en castellano en el Medio Oriente dirigida hacia América Latina y España. Su presentación formal se realizó en Teherán el 31 de enero de 2012. La importancia que le atribuye el gobierno de Irán quedó de manifiesto con la presencia del canciller Ali Akbar Salehi y un mensaje en vivo por video conferencia del presidente Majmud Ajmadineyad, además de emitir imágenes de Hugo Chávez y Rafael Correa hablando sobre la nueva señal.
La Argentina fue el único país nombrado en varias oportunidades. El jefe de servicio internacional de la radio televisión iraní, Mohammad Sarafraz se refirió a la historia de la colonización de América Latina y al importante apoyo regional que tiene la Argentina en el tema Malvinas. El canciller, por su parte, le agregó un toque personal a su intervención. Primero recordó con nostalgia su paso por la Argentina en la década del ochenta, cuando estudió y vivió allí durante un año, y luego se animó a leer un discurso en castellano sobre los problemas de los medios de comunicación.
El intento de entrar en América Latina será todo un desafío para ”Hispantv” tomando en cuenta las diferencias culturales y políticas que existen. Si consigue reflejar las luchas sociales que se desarrollan en el mundo y que muchas veces son ignoradas por las cadenas mas poderosas tal vez lo logre.

Obama y el sueño americano (30.01.2012)

En el reciente discurso sobre el “Estado de la Unión” Barack Obama habló de sus abuelos porque ambos tuvieron “la oportunidad de compartir la promesa básica de Estados Unidos que si uno trabaja duro, puede ganar lo suficiente para criar a su familia, ser dueño de su casa, enviar a sus hijos a la universidad, y ahorrar un poquito para su jubilación”. El presidente de los Estados Unidos se refirió indirectamente al “American Dream”, el famoso sueño americano. Si bien hay muchas interpretaciones sobre el significado de dicho “sueño” se lo podría resumir diciendo que es la búsqueda de la prosperidad material en base al esfuerzo individual accesible a todos por igual y donde el auto más grande y más lujoso es un símbolo palpable del mismo. Se considera que la idea surgió en los años del treinta del siglo pasado aunque algunos sostienen que comenzó a tomar forma con los inmigrantes puritanos que escapaban de las persecuciones en Inglaterra en el siglo XVII buscando libertad y felicidad para ellos y sus hijos. El aspecto económico es muy importante pero no es el único; cuando Obama ganó la presidencia se decía que había concretado el sueño.
En el imaginario norteamericano todos pueden sobreponerse a un origen humilde porque la noción de movilidad social es casi como una religión de Estado; aunque para las mujeres, los indios y los negros este “sueño” siempre fue una quimera. Es interesante notar que la mayoría de los hombres blancos -en teoría con posibilidades de acceso ilimitado al éxito y la fortuna- tampoco lo alcanzan. Por definición la movilidad social está ligada a un punto de partida y a uno de llegada, y justamente lo que dificulta cada vez más la concreción del “sueño americano” es la cantidad de pobres que hay en Estados Unidos. Su punto de partida para concretarlo está tan alejado de la meta que no pueden competir en igualdad de condiciones para llegar a ella. Uno de los factores negativos radica en que las redes de contención de los más pobres en Estados Unidos son menores a la de otros países capitalistas desarrollados. También que muchos de ellos se crían en hogares unifamiliares (sólo con la madre), acceden a los peores colegios, tienen serios problemas médicos como la obesidad y la diabetes, y altos niveles de encarcelamiento ya que es el país con la mayor población carcelaria del mundo. Numerosas investigaciones académicas y periodísticas han demostrado que aquello que se repite hasta el infinito no es tal cual se lo presenta. Un estudio del economista Markus Jantti encontró que el 42 por ciento de los hombres que crecieron en el quintil más bajo de la sociedad permanecen en el mismo siendo adultos, y tan sólo el ocho por ciento accedió al quintil más alto, mientras que en Canadá y varios países de Europa occidental existe mayor movilidad social que en el país donde esta idea se repite como una verdad absoluta. “Incluso muchos republicanos como el precandidato republicano Rick Santorun- lo están reconociendo en público. Obama está en campaña y deberá demostrar que el sueño americano” -o lo que se cree que es el sueño- no es sólo un mito. Le quedan nueve meses para intentarlo y evitar que resuenen con fuerza las palabras de Malcom X: “Yo no veo ningún sueño americano, lo que veo es una pesadilla americana”.

La trampa dialéctica de Cameron (23.01.2012)

Las palabras del primer ministro inglés David Camerón en el parlamento británico planteando que la Argentina se comportaba como los colonialistas produjeron múltiples reacciones que fueron desde la condena hasta el estupor. Vale la pena detenerse en los dichos de Cameron. “La cuestión central –dijo el 18 de enero- es que apoyamos el derecho a la autodeterminación de los isleños de las Falklands, y lo que han dicho los argentinos recientemente, diría que se parece al colonialismo, porque esta gente quiere permanecer británica y los argentinos quieren que hagan otra cosa.”
A simple vista el clásico argumento de apoyo a una población sometida a los designios de una potencia colonial, en este caso -según Camerón- la Argentina. En apariencia, el primer ministro de la potencia colonial que ocupó gran parte del planeta durante siglos ahora defiende el derecho a la autodeterminación de los pueblos. Sin embargo, en sus palabras hay una trampa dialéctica además de una chicana política. Cameron dice que los isleños deben tener el derecho a decidir qué quieren ser, como si ellos fueran originarios de las islas y éstas hubieran sido colonizadas a posteriori por la Argentina en contra de la voluntad de la población autóctona. Cameron conoce la historia y sabe que la población que habita las islas es fruto de la propia expansión colonial británica que tuvo como objetivo ocupar aquellos territorios que los británicos fueron conquistando. Los británicos ocuparon extensiones tan extensas que no sólo sometieron a las poblaciones locales de los centros urbanos, sino que también impusieron su reino sobre regiones poco habitadas o completamente deshabitadas.
Producto de la lucha anticolonial de Asia y Africa contra los franceses e ingleses las Naciones Unidas adoptaron en diciembre de 1960 la resolución número 1514 donde se instaba a “poner fin al colonialismo y a todas las prácticas de segregación y discriminación que lo acompañan”. Allí se expresó con claridad que “todos los pueblos tienen el derecho de libre determinación”. No cabe la menor duda de que la resolución se refiere a los pueblos que fueron ocupados y segregados por las potencias extranjeras y no a los pocos franceses o ingleses que se trasladaron de la metrópoli a las colonias. Para esa época Argelia estaba en plena lucha por su independencia y allí vivían cerca de un millón de franceses, más conocidos como “pieds noirs” (pies negros). A nadie en su sano juicio se le hubiera ocurrido plantear la “autodeterminación” para ellos, justamente porque eran parte de la conquista. Es más, cuando Argelia logró su independencia en 1962 los “pieds noir” tuvieron que abandonar el norte de África.
¿Hablará en serio el primer ministro británico sobre el derecho a la autodeterminación? ¿Permitirá que los galeses, escoceses e irlandeses del norte de Irlanda que no quieren formar parte del Reino Unido decidan que Cardiff, Edimburgo o Dublín sean las capitales de sus Estados en vez de Londres? El tiempo lo dirá.

La gira de Ajmadineyad (16.01.2012)

El presidente de la República Islámica de Irán estuvo a punto de visitar Guatemala y en los medios de comunicación de ese país se desató una histeria colectiva como si el mismísimo diablo estuviera a punto de arribar para la asunción del nuevo presidente Otto Perez Molina. La visita no se produjo, pero llamó la atención la extensa cobertura mediática que tuvo la gira de Majmud Ajmadineyad. La CNN siguió sus pasos casi en directo y en todos los países de América Latina se opinó sobre su gira por la República Bolivariana de Venezuela, Nicaragua, Ecuador y Cuba como si fuera un tema central de la agenda regional.
El vínculo político entre Irán, Cuba y Nicaragua no es nuevo y es una consecuencia directa del derrocamiento del Sha Reza Pahlevi en 1979 y la ruptura de relaciones con Estados Unidos e Israel del gobierno liderado por el Imam Jumeiní. Los tres países simplemente tenían a Estados Unidos como un enemigo en común y aunque en Irán la izquierda era perseguida y barrida del escenario político, este hecho no impidió que Cuba y la Nicaragua sandinista continúen sus vínculos con los líderes de la revolución islámica. Por esta razón nadie debería extrañarse de la visita a Cuba y Nicaragua ni a Venezuela y Ecuador que -junto a Irán- participan de la OPEP, la Organización de Productores y Exportadores de Petróleo.
Claro que la cuestión política es central y el famoso proverbio “el enemigo de mi enemigo es mi amigo” se aplica en este caso pues quien más hace para que los latinoamericanos estrechen los vínculos con Teherán es el propio Departamento de Estado. El pasado 8 de diciembre la importante cadena hispana Univisión de Miami emitió una “investigación exclusiva” titulada “La amenaza iraní” que mete miedo por donde se la mire (http://www.youtube.com/watch?v=zSgmSTmszPw). En ella se vincula a Teherán con una gran conspiración junto a sus “aliados” para realizar ataques en suelo norteamericano que serían peores que los del 11 de septiembre, y se exigió a las autoridades norteamericanas para que adopten medidas en consecuencia. El impacto que causó el programa seguramente alegró a las autoridades de Univisión. En base al programa emitido en diciembre el Departamento de Estado declaró el 6 de enero “persona non grata” a Livia Acosta, el cónsul venezolano en Miami. Como respuesta el gobierno de Venezuela decidió el cierre administrativo de su consulado en la ciudad, lo que afecta a más de cien mil venezolanos que viven en la zona. Es interesante que Univisión cuando destacó la noticia de la expulsión de Acosta hizo referencia a “un supuesto complot iraní para realizar ciberataques en contra de Estados Unidos” Nótese la palabra “supuesto” utilizada por Univisión. Pero esa sutileza en Estados Unidos importa poco o nada.

Se cierra el cerco sobre Irán (13.01.2012)

La ofensiva del gobierno de los Estados Unidos contra la República Islámica de Irán ya se está desarrollando en varios frentes a la vez, casi como el preludio de una ofensiva militar. A escasos años de la invasión a Irak las similitudes con el caso iraquí no dejan de llamar la atención. Primero se demoniza al enemigo, luego se trata de estrangular su economía, se lo aísla en el ámbito diplomático y por último se provoca su caída. En el caso iraní, aunque el eje hoy esté puesto en su desarrollo nuclear, siempre hay que tener en mente que el 11 de febrero de 1979 Estados Unidos perdió a un aliado clave en la región y que el Sha de Irán también era un socio político y militar del Estado de Israel. Es difícil pensar que lo asesinatos de científicos y atentados en instalaciones nucleares y/o militares nunca esclarecidos del último año sean fruto de la casualidad, cuando tan abiertamente se habla de un ataque militar contra Irán de Estados Unidos, Israel, o ambos países de manera conjunta.
Por esta razón para los iraníes no hay duda de que la sucesión de hechos es parte de la trama armada por los israelíes y/o los norteamericanos. La prensa israelí refleja casi a diario la existencia de un debate entre políticos, funcionarios, militares y periodistas sobre la manera de evitar que los iraníes continúen ampliando su capacidad nuclear. Algunos consideran que hay que destruir lo antes posible sus instalaciones nucleares de manera similar a lo que se hizo en 1981 en Irak y en 2007 en Siria cuando aviones israelíes destruyeron infraestructura nuclear en construcción. Los que piensan que esta opción es muy riesgosa y podría provocar una guerra regional sostienen que la mejor manera de impedir que los iraníes accedan a la tecnología nuclear es por medio de ataques selectivos a sus instalaciones y personal calificado. En otras palabras, atentados anónimos a edificios y asesinatos selectivos de los científicos que están trabajando en los proyectos nucleares. Ya hace un año, el 17 de enero de 2011, uno de los principales analistas militares del diario israelí Haaretz, Yossi Melman, aseguraba que el claro retraso del desarrollo nuclear iraní se debía a que Israel ya había atacado Irán. De hecho, el título de la nota “Israel ya atacó Irán” no dejaba margen de dudas al respecto.

A esto se suma la intensa campaña diplomática que lleva adelante el Departamento de Estado para aislar a Irán. Además de presionar a la Unión Europea para que no le compre más petróleo, el secretario del tesoro Timothy Geithner realizó una gira por Asia para convencer a China y Japón de que reduzcan su comercio con Teherán. Aunque los chinos no parecen muy convencidos, Japón, y también India –otro importante comprador- ya anunciaron que se plegarían a las sanciones. Paralelamente el Departamento de Estado el 12 de enero anunció en su página oficial que la secretaria de Estado Hillary Clinton le impuso sanciones a tres compañías por hacer negocios con el sector energético iraní. Las firmas sancionadas son Zhuhai Zhenrong de China, Kuo de Singapur y FAL de Emiratos Árabes Unidos. Por otra parte, Estados Unidos ya tiene tres importantes bases militares frente a las costas iraníes en el golfo arábigo-pérsico. En Bahréin está la Quinta Flota y en Catar el Comando Central o CENTCOM, ambos a unos 250 km de la costa iraní; mientras que en Kuwait hay una base militar a menos de 120 km de la costa persa.
Tiene poco sentido tratar de adivinar cuándo y cómo Israel o los Estados Unidos atacarán a Irán. Lo que queda claro es que el cerco se estrecha cada vez más.

Los problemas de Ángela Merkel (desde Berlin, 04.01.2012)

Los primeros días de 2012 sirvieron para que el gobierno alemán presentara con aires de triunfalismo la fortaleza de su economía y resaltara que Alemania es una isla de prosperidad en Europa. El ministro de trabajo Philipp Rösler afirmó que desde 1991 no se registraba un porcentaje tan bajo de desempleo, apenas el 6,6 por ciento. Comparado con el veinte por ciento de desocupación actual en España afectivamente Alemania parece otra Europa. Numerosos diarios resaltaron los números positivos del mercado laboral e incluso el Berliner Morgenpost se atrevió a titular que “no hay rastros de la crisis en la capital” porque en 2011 se crearon 6938 nuevos puestos de trabajo y en Facebook los berlineses tienen cerca de un millón de “amigos”. Claro que al analizar la cifra en números reales se descubre que son casi tres millones de personas las que están registradas en la agencia nacional de trabajo porque carecen de empleo. Un análisis aún más fino del conjunto de los datos revela que hay otros cuatro millones de subocupados y que uno de los principales problemas es que muchos de los nuevos puestos de trabajo son precarios y de muy mala calidad.
A pesar de que ya han pasado más de veinte años desde la reunificación alemana la división este-oeste todavía se siente en el mercado laboral. En el oeste la desocupación es menor que la media nacional (6,6), y en los Estados que conformaban la República Democrática Alemana casi la duplica (10,6%), alcanzando incluso los niveles españoles en algunas ciudades. También es interesante descubrir que entre los extranjeros el paro trepa al 14 por ciento, a pesar de que la extrema derecha siempre los acusa de “robarles” puestos de trabajo a los alemanes.
La canciller Ángela Merkel es consciente de que la economía alemana es robusta a pesar de los bajos (o altos) niveles de desempleo, según con que lupa se lo mire. Su gran problema al comenzar el año es la fuerte presión que existe para que renuncie a su cargo Christian Wulff, el presidente de Alemania. Aunque en un sistema parlamentario como el alemán el cargo no sea tan decisivo, el presidente no puede estar envuelto en escándalos que afecten su conducta que debe intachable. Sin embargo, estando al frente de la región de Baja Sajonia Wulff recibió préstamos y beneficios de empresarios. Primero lo negó, y luego tuvo que reconocerlo. La situación se tornó más turbia y compleja para el presidente desde que se conoció que llamó al director del influyente periódico Bild para impedir que la noticia continuara difundiéndose.
Tal vez Merkel pueda seguir piloteando la crisis europea, pero que un hombre de su partido, elegido hace menos de un año, se vea obligado a renunciar, puede ser algo más que un dolor de cabeza.

Alemania está de fiesta (desde Berlin, 03.01.2012)

La distancia entre Atenas y Berlín no es grande, apenas unas tres horas de vuelo. Sin embargo el contraste es gigantesco. Mientras en Atenas la navidad es triste, gris y la mayoría vive en la total incertidumbre, en Berlín se siente la riqueza y la opulencia. Los mercados navideños están repletos de gente que tiene dinero en sus bolsillos para consumir todo lo que le ofrecen, desde comida típica alemana como las salchichas o el vino caliente, hasta un gulasch húngaro. Una orquesta en vivo anima a los que pasean por el mercado del distinguido barrio de Charlottenburg, delante del antiguo palacio donde el 31 a la noche se ofrece cena y baile. Compran todo lo que hay, ropa, casitas de madera pintadas para pajaritos u objetos “exóticos” traídos de algún país sudamericano o africano. No falta nada y se nota que los que caminan con bolsas llenas de regalos entre los puestos están tranquilos y contentos.
Es verdad que la canciller Angela Merkel en su discurso de fin de año dijo que el 2012 sería difícil, pero la Cámara de Comercio e Industria Alemana (DIHK) afirmó que 2011 fue el mejor año de consumo de los últimos diez. No es casual que en Berlín ningún restaurante ofrezca un “menú de crisis” como en Atenas; es más, la palabra crisis no parece existir. Por esta razón el shock de haber estado en Grecia –en el último vagón del tren que va a toda velocidad y se llama Europa- y pasar a la locomotora que se llama Alemania es realmente grande. En Berlín no parece haber preocupación por los gastos, las marquesinas no se apagan a la noche, las casas están adornadas con lucecitas de colores, en algunas estaciones de subte hay pantallas gigantes empotradas en la pared que emiten publicidad, y las entradas a los shows que cuestan 200 euros (más de mil pesos) se agotan. La alcaldía de la capital no se quedó atrás y el 31 a la noche organizó la tradicional fiesta con fuegos de artificio para recibir el 2012 en la Puerta de Brandeburgo.
Cerca de un millón de personas se acercaron al centro de la ciudad y muchos de ellos se sumaron a la fiesta arrojando sus propias costosas bengalas al cielo para divertirse ellos y a los miles de rusos que llegaron para pasar el fin de año en la capital de Europa. Escenas como éstas se repitieron en casi todas las ciudades y pequeños pueblos de Alemania.
En el siglo veinte los alemanes pretendieron en varias oportunidades ser el centro de Europa y del mundo, pero sus sueños siempre duraron poco tiempo.

La crisis griega tiene final abierto (desde Grecia, 30.12.2011)

La renuncia del primer ministro George Papandreu el 9 de noviembre profundizó la crisis política y económica que vive Grecia y alteró la continuidad institucional, aunque desde el punto de vista legal y formal la asunción de Lukas Papademos como primer ministro respetó el sistema parlamentario vigente. La incertidumbre es generalizada y es imposible saber cuándo serán las próximas elecciones aunque según el calendario electoral deberían realizarse a fines de 2013. La situación es tan grave y cambiante que pensar en el 2013 es como pensar en el siglo XXII.

Papademos asumió con la orden precisa de la banca europea de arreglar las cuentas sin ningún tipo de plazos. Cuando renunció Papandreu el partido de derecha Nueva Democracia liderado por Antoni Samaras exigió elecciones generales el 19 de febrero, convencido de ganarlas. Sin embargo Papademos pidió más tiempo para implementar su plan de ajuste y ni los alemanes ni los franceses le plantearon convocar elecciones. En Grecia hay un limbo electoral porque no se sabe qué mandato tiene este gobierno. Un primer ministro renunció, alguien impuesto por otros países asumió el poder sin ser electo y los partidos políticos ni siquiera saben quién es capaz de organizar un cronograma electoral. No es casual que se hable de un golpe de Estado de los mercados financieros liderado por Angela Merkel y Nicolas Sarkozy.

Por otra parte, la crisis es tan profunda que ningún partido lograría hoy un triunfo contundente en las urnas y a los dos principales partidos los beneficia por un tiempo integrar un gobierno liderado por un “tecnócrata” sin tener que asumir la plena responsabilidad del ajuste. Mientras Nueva Democracia desconoce si logrará los votos necesarios para conformar un gobierno sólido el Partido Socialista Panhelénico (PASOK) de Papandreu está pasando su peor momento y cuanto más tarde se convoquen elecciones generales mejores posibilidades tiene de reorganizarse. Sólo algunos sectores de la izquierda parlamentaria están levantando la consigna de realizar elecciones lo antes posible porque consideran que el mandato de Papademos es ilegítimo. La izquierda griega tiene una historia muy importante en este país y en la memoria colectiva quedó grabada su activa participación en la lucha contra la ocupación nazi durante la Segunda Guerra Mundial. Pero está muy dividida. Kostas Isijos, uno de los dirigentes de Synapsismos, un importante referente de la izquierda griega, dice con un porteñísimo acento que la izquierda en su conjunto debe unirse lo antes posible. Isijos se exilió de joven con su familia durante la dictadura, y fue dirigente sindical de la aerolínea Olympic por varios años. En la plaza Syntagama, el centro político del país por excelencia, Isijos mira hacia el parlamento y afirma de manera contundente que “hay que unir a la izquierda parlamentaria y movilizar a la población contra este gobierno”.

Las encuestas indican que los diferentes componentes de la izquierda podrían alcanzar el treinta por ciento de los votos a pesar de las divisiones, porque muchos desencantados con el PASOK podrían votarlos. Una de las impulsoras de la unidad es Sofía Sakorafa, una diputada muy famosa por haber tenido el récord mundial de lanzamiento de jabalina y haber participado de los Juegos Olímpicos. “Me fui del PASOK porque renunciaron a su programa histórico -afirma con cierto dejo de nostalgia-. Ahora hay que unir todas las fuerzas tal cual se hizo durante la Guerra cuando se formó el Frente de Liberación Nacional como principal fuerza de resistencia”. Nadie sabe cuánto tiempo podrá sostenerse este gobierno, pero Sakorafa no tiene dudas, “hay que derrocarlo”. Es difícil saber si la izquierda griega está ante una oportunidad histórica, pero la extrema derecha ya ha hecho sonar las alarmas que puede nacer una nueva Cuba en los Balcanes.

¿Se encamina Grecia hacia una guerra civil? (desde Grecia, 29.12.2011)

El escenario de la crisis griega alimenta fantasías y temores. Mientras nadie sabe cuándo se realizaran las próximas elecciones y el gobierno insiste en su plan de ajuste a rajatabla, algunos temen lo peor. “Tengo miedo de que haya una guerra civil” dice Manolis Glezos en su casa en las afueras de Atenas preocupado por la profunda crisis que vive Grecia. A sus casi noventa años Glezos no se amilana aunque en las manifestaciones reciba palazos y sus intentos por unir a todos los movimientos progresistas en contra de los planes de ajuste fracasen. ¿Por qué debería acobardarse si tiene tantas batallas sobre sus espaldas?

Glezos despotrica contra los alemanes a quienes consideran los principales responsables de la crisis. “Otra vez los alemanes”, masculla con bronca mientras se arregla su larga cabellera y se prepara para arremeter contra sus históricos enemigos, aunque aclara que no tiene nada “contra el pueblo alemán”. Glezos habla con la autoridad de alguien que es héroe nacional desde que el 27 de abril de 1941 se subió a la Acrópolis y arrancó la bandera con la esvástica que tres días antes el ejército nazi había izado para demostrar su dominación sobre Grecia, y que es conocido como el primer acto de resistencia contra la ocupación militar alemana. Si hasta cuentan que Charles De Gaulle dijo de él que había sido el primer partisano. Su audacia le costó caro. Los alemanes lo encarcelaron y torturaron salvajemente, luego los italianos y años después los militares que dieron el golpe de Estado en 1967. Su vitalidad actual esconde los once años de prisión, los otros de exilio y los disgustos que le dio el Movimiento Socialista Panhelénico (PASOK) del cual fue parlamentario por mucho tiempo y que ha traicionado todos sus ideales. Glezos nunca descansa, ahora quiere encabezar un movimiento para boicotear todos los productos alemanes que inundaron Grecia. “Yo no me olvido que Alemania nos adeuda todo lo que nos sacó durante la segunda guerra mundial. Todavía no nos pagaron las reparaciones de la guerra. Ellos nos deben a nosotros.”

Su enojo con los bancos es evidente y hace poco con el compositor Mikis Theodorakis escribió una carta pública llamando a combatir los mercados financieros. Glezos se levanta, va y viene, entremezcla anécdotas de la Segunda Guerra Mundial con la publicación de sus libros en alemán, su encuentro con el Che Guevara y la lucha actual contra las políticas neoliberales que lo tiene obsesionado sin perder nunca el hilo de la conversación. Sabe que está frente a una batalla decisiva y no se la quiere perder, aunque teme que otra vez se desgarre este pequeño país.

El enemigo está adentro (desde Grecia, 27.12.2011)

La crisis económica en Europa le ha permitido crecer a casi todos los partidos de la extrema derecha. Sus consignas son simplistas y combinan un discurso nacionalista con una retórica contra los organismos financieros internacionales y los inmigrantes. Grecia no es la excepción. Por imperativo de la Unión Europea este país cambió gran parte de su estructura productiva.
Los economistas neoliberales le explicaron a los griegos que sus costos de producción eran altos y que no lograban los adecuados niveles de competitividad, especialmente en la agricultura. Los gobernantes griegos aceptaron las recomendaciones/imposiciones y unas sesenta mil pequeñas empresas cerraron desde el año 2009 llevando la desocupación al 18 por ciento.
Como si esto fuera poco ahora el tomate que se sirve en la mesa proviene de Marruecos y el aceite de oliva que consumen proviene de España o Portugal porque el mejor se exporta.
“Yo no soy racista -dice el taxista al ingresar en el barrio Agios Penteleímona- pero en este barrio no se puede caminar porque está lleno de inmigrantes. ¿Para que vienen? ¿Por qué no se vuelven a sus países?”, pregunta sin esperar respuesta. El barrio, conocido por sus edificios neoclásicos y la tradicional presencia de los partidos de derecha está en decadencia y ahora está poblado por inmigrantes del este europeo, afganos, paquistaníes y africanos.
Para muchos de ellos Grecia es la entrada a “Europa”, pero otros se quedan. María Kanellopoulou es una actriz muy conocida en Grecia que además es consejera municipal por el partido de izquierda Synaspismos y recomienda una recorrida por el barrio para conocerlo mejor. Aquí ya ha habido varios ataques contra inmigrantes realizados por jóvenes que pertenecen a los movimientos de extrema derecha y que han encontrado un blanco fácil para su odio político y racial. Jóvenes desocupados contra los más débiles, los inmigrantes.
Desde la alcaldía de Atenas para el barrio esbozan proyectos que ya han dado resultados en otros países. Se arreglan los edificios, se abren bares, restaurantes o teatros para que luego los alquileres se vayan a las nubes y los inmigrantes se van por “propia voluntad”. Eso, si antes no estalla el odio racista. En la coalición de gobierno liderada por un “tecnócrata” ya hay un partido de extrema derecha por primera vez desde el fin de la dictadura en 1974. Y las encuestas indican que su influencia crece y crece. Desocupación y extrema derecha son un cóctel explosivo. La historia de Europa puede dar fe de ello.

Una triste navidad en Atenas (desde Grecia, 26.12.2011)

Para cualquiera que vivió la crisis del 2001 en la Argentinalas imágenes en Grecia el 19 y 20 de diciembre de 2011 le pueden resultar familiares a pesar de las grandes diferencias entre ambos países. Miles de personas duermen y deambulan por las calles pidiendo una moneda o algo para comer. El cartel “se alquila” está por doquier pegado en las puertas de oficinas vacías y negocios donde se exhibe mercadería tapada de polvo en franco abandono. A pocos metros del Parlamento, sobre la avenida Panepistimiou, donde están algunos de las construcciones modernas más bellas y emblemáticas de Grecia como la Biblioteca Nacional, la Academiade Letras y la Universidadde Atenas se puede observar una síntesis de lo que sucede en este país.
Frente a la salida del subte hay un puesto de “Médicos del Mundo” que recibe donaciones de comida para repartir entre los más necesitados y en un arranque de creatividad los voluntarios hicieron un árbol de navidad con las latas de conservas que juntaron durante el día. A pocos metros del “árbol” hay un grupo de unas veinte personas en un ostensible pésimo estado de salud inyectándose alguna droga ante la pasividad de los que pasan por allí que ya ni los miran porque son parte del “paisaje”. Sobre la vereda están las mantas extendidas de inmigrantes de Bangladesh que venden carteras truchas de Louis Vuitton o Prada. Con un ojo buscan compradores y con el otro miran por si viene la policía que los obliga a salir corriendo. En momentos de crisis los inmigrantes no son bienvenidos. A sus espaldas las luces iluminan los edificios que representan la majestuosidad del saber y la cultura griega milenaria, inermes ante la decadencia.

La crisis sin precedentes hace de Atenas una ciudad triste a pocos días de la navidad.
Los negocios están casi vacíos y el desánimo es tal que los vendedores ni siquiera tienen ganas de salir a la caza de los transeúntes. Saben que no tiene sentido porque la gente está sin dinero en sus bolsillos y tampoco entra para preguntar por los precios o pidiendo más rebajas de las que ya se ofrecen. Ni siquiera el barrio Kolonaki –considerado el más “chic” de la ciudad por sus tiendas de conocidas marcas internacionales – escapa a las generales de la ley. Tampoco al recorrer sus sinuosas y arregladas calles se ve gente con las típicas bolsas de compras navideñas.
Las historias que afloran golpean en lo más profundo. La periodista de radio Eugenia Lupaki – quebrada por las lágrimas- cuenta al aire el testimonio de una maestra jardinera que recibió de una de sus niñas la carta de la madre donde le decía que se la dejaba por unos meses porque no tenía dinero para alimentarla y abandonaba la capital en búsqueda de trabajo en el interior del país. Las historias dramáticas se reproducen. Un sacerdote salta a la fama porque el 21 de diciembre encontró en su pórtico dos niños de cuatro años abandonados por sus respectivas madres.
Aunque no sepan verbalizarlo muchos griegos sienten que están dando pasos agigantados hacia al infierno.

La bandera palestina (15.11.2011)

El ingenio de los pueblos que viven bajo una ocupación extranjera no tiene límites, la torpeza de las potencias ocupantes tampoco. Por las estrechas calles de la famosa Casba de Argel los soldados franceses corrían detrás de chiquillos argelinos que los provocaban en la cara y luego desaparecían en uno de los tantos laberintos que tiene la maravillosa ciudadela construida sobre una colina al borde del mar mediterráneo. En Vietnam, los pequeños gigantes que luchaban contra la sofisticada tecnología de los marines norteamericanos atacaban y se esfumaban en alguno de los miles de túneles que habían cavado bajo tierra. Los soldados, desconcertados, sabían que detrás de cada planta podía aparecer y desaparecer un vietnamita en un abrir y cerrar de ojos.

En Palestina no hay montañas ni selvas y nunca hubo una verdadera guerra de guerrillas contra la ocupación israelí. Pero los palestinos tienen sentido del humor y muchas veces desafían a los israelíes con la picardía. A comienzos de la década de los ochenta el Estado de Israel apenas reconocía a los palestinos como pueblo y consideraba a la OLP una organización terrorista a la cual había que destruir de cualquier manera. Por ende, también todos sus símbolos estaban prohibidos y eran perseguidos. Mientras el “enemigo público N° 1”, Yasser Arafat, se encontraba en el Líbano acosado por las bombas que caían sobre Beirut en su afán por matarlo, los palestinos jugaban al gato y al ratón con los soldados israelíes mostrándoles las bandera palestina roja, negra, verde y blanca. El ocupante, torpe y embrutecido, no contento con arrestar a quien osara enarbolar la bandera, perseguía cualquier expresión pública donde se combinaran los cuatro colores, prohibidos si se exhibían juntos. Si en una exposición de pinturas algún artista mostraba el pasto verde combinado con flores rojas, negras y blancas, llegaban las autoridades militares y clausuraban la muestra.

Uno de los frutos favoritos de los palestinos es el “batij”, la sandía, cuya cáscara exterior es verde y su parte interior blanca, con pulpa roja y pepitas negras. Y como el humor popular no tiene límites a alguien se le ocurrió hacer remeras con el dibujo de una sandía abierta. La respuesta fue inmediata: perseguir a quienes vestían esas remeras. Es posible que hoy algunos palestinos recuerden cuando comían sandías en la calles y se reían de los soldados. Pero seguramente todos miraran con felicidad las imágenes que llegan de París, donde la bandera palestina flamea en la UNESCO.

Hay motivos para sumarse a la CELAC (09.12.2011)

La reciente creación dela CELAC ha despertado numerosos debates sobre el futuro de una organización regional que está dando sus primeros pasos. Algunos presidentes latinoamericanos (Chávez, Correa) pretenden que reemplace a la OEA, mientras que otros (Piñera, Santos, Calderón) seguramente intentarán evitarlo para no perder un ámbito donde tiene una gran presencia Estados Unidos.

Esto es parte del debate político que seguramente veremos en los próximos años y que ya se instaló en muchos medios de comunicación que no vieron con buenos ojos la creación dela CELAC. “El Nuevo Herald” de Miami, a través de su columnista Andrés Oppenheimer (que suele tener un tono despectivo y burlón hacia toda iniciativa que provenga de los gobiernos progresistas) sostuvo que “la cumbre dela CELAC sólo produjo teatro político y más discursos llenos de retórica vacía (y que) difícilmente ocupará un lugar destacado en los libros de historia.” Miguel Ángel Bastenier en el diario español El País –si bien reconoce que la reunión fue importante- resalta varias “derrotas” de la diplomacia venezolana, como la imposibilidad de “jubilar ala OEA por falta de quórum”.

Sin embargo, cabe preguntarse por qué treinta mandatarios (de treinta y tres) decidieron hacer el esfuerzo de trasladarse a Caracas, siendo que en el último tiempo muy pocos presidentes modifican sus agendas locales para asistir a las cumbres que se desarrollan cada año (Iberoamericanas, OEA, Unasur, Mercosur, etc.). Es posible que algunas respuestas se encuentren en los discursos de los “pequeños” países, por lo general eclipsados por los ecos y olas que producen los “grandes”. Tal vez por esta razón se haya prestado poca atención a las breves palabras del presidente de Haití, Michel Martelly, a quien nadie podría identificar como un seguidor de Hugo Chávez. En su corta alocución Martelly elogió el programa “Petro Caribe” impulsado por Venezuela que ha permitido la construcción de cerca de tres mil cuatrocientas viviendas sociales y ayudará a que en 2012 se implemente el programa “Aba Grangou” (no más hambre) inspirado en el conocido “hambre cero” de Brasil. Aunque Martelly pudiera sentir afinidad con los gobiernos de la derecha en la región, el gran problema de éstos es que hace años se han quedado sin propuestas atractivas, y su discurso se reduce a proponer más tratados de libre comercio al estilo de lo que siempre pregona Estados Unidos. Por el contrario, los gobiernos progresistas –con todas sus diferencias- están generando iniciativas políticas (Unasur en Haití es un ejemplo de ello), proyectos novedosos (Banco del Sur, Petrocaribe) y una mirada mucho más global y a largo plazo (CELAC). Es lo que explica –entre otros motivos- porqué casi todos se trasladaron a Caracas para no quedar afuera dela CELAC, mal que le pese a algunos que no pueden ver la realidad más allá de su expresión de deseos.

El FMI no descansa (25.11.2011)

La prensa mundial ha sido muy transparente al reflejar las presiones dela Unión Europea, Alemania, y el Fondo Monetario Internacional a Grecia, Italia y España. Los europeos, tan acostumbrados a avalar los “consejos y sugerencias” de los organismos internacionales para América Latina, ahora están presenciando como esos “consejos y sugerencias” se convierten en presiones y ultimátums, como sucedía en América Latina años atrás. “Crece la presión internacional para que Rajoy defina sus planes” tituló el diario El País de Madrid el 22 de noviembre. Y por si alguien no entendió de donde viene la presión otro titular lo aclara: “Merkel le exige que adopte medidas rápidamente”.

En el caso griego es aún más elocuente. En las últimas semanas las presiones sobre este país -que apenas representa el tres por ciento de PBI de la eurozona- fueron tan evidentes que la canciller alemana aparecía en la tapa de los diarios como si fuera la nueva primer ministro griega. “Ultimátum para la firma hasta el 29”tituló el diario Kathimerini. Ya nadie oculta que los europeos –léase los alemanes dice el Athens News el 23 de noviembre- quieren estar seguros de que ningún gobierno posterior al actual pueda cambiar ni una coma de lo que impongala Unión Europea en la reestructuración del Estado o el uso de los fondos públicos. Un obstáculo que todavía no han podido sortear es la negativa de Antoni Samaras, el principal dirigente del partido conservador Nueva Democracia, de avalar con su firma un acuerdo porque quiere ser primer ministro a corto plazo y no quiere firmar ningún compromiso que lo deje atado de pies y manos en el futuro. Angela Merkel dijo en el parlamento alemán que no habría dinero para Grecia si todos los partidos que apoyan al gobierno de Papademos no firmaban el acuerdo. Más claro imposible.

El FMI tampoco descansa. Sus funcionarios realizaron hace unos días una visita a Paraguay y dijeron que era imposible cubrir subas salarias, y en la República Dominicana presionaron al presidente Leonel Fernández para que subiera un 18 por ciento las tarifas eléctricas. Sin embargo, es interesante contrastar la actitud de los gobernantes de España, Italia y Grecia ante las presiones y exigencias de los organismos internacionales con la de algunos presidentes latinoamericanos. En la última Cumbre Iberoamericana realizada en Paraguay a fines de octubre Rafael Correa salió de la sala de sesiones cuando se disponía a hablar Pamela Cox, vicepresidenta del Banco Mundial para América Latina, y denunció ante los micrófonos que Cox lo había chantajeado en persona durante su breve gestión como ministro de economía del gobierno de Alfredo Palacio. Para Correa llegó el momento de no dejarse chantajear más. ¿Seguirán su ejemplo?