miércoles, 9 de septiembre de 2009

Brieger-Bariloche y después

Próximamente en Acción



La reciente cumbre de Bariloche ha dejado varios interrogantes respecto del futuro de Unasur. Vale la pena recordar que este nuevo organismo regional nació como Comunidad Sudamericana de Naciones en 2004, estuvo unos años en algún rincón olvidado, y a raíz de la matanza de campesinos en Pando (Bolivia) el año pasado reapareció sorprendiendo a todos. Por lo bajo algunos dicen que responde a una necesidad de Brasil de reposicionarse liderando un bloque regional sin la participación de México que le podría hacer sombra. Y, por supuesto, sin Estados Unidos, la primera potencia mundial, que siempre está presente aún cuando esté ausente. No fue casual la insistencia del presidente Alvaro Uribe de debatir todos los temas en el marco de la Organización de Estados Americanos (OEA) cuya sede central está en Washington.

Unasur representa los cambios que se viven en América Latina y una continuidad política de la reunión del Grupo Río -el año pasado- para discutir la intervención militar colombiana en Ecuador, también un organismo sin representantes de la Casa Blanca.

No cabe la menor duda de que Estados Unidos no está interesado en el desarrollo de instituciones latinoamericanas que puedan tomar decisiones que choquen con sus propios intereses geopolíticos. Y tampoco está acostumbrado a que rechacen sus iniciativas, le pidan explicaciones sobre ellas o le cambien las agendas como sucedió en la última reunión de la OEA donde no claramente no querían discutir el tema Cuba. La cumbre de 2005 marca el punto de inflexión en este sentido porque el MERCOSUR (junto a Venezuela) obstaculizó el principal proyecto de Estados Unidos para todo el continente, el ALCA. Ahora la mayoría de los países se opone a la presencia de militares norteamericanos en las bases de Colombia y a la reactivación de la Cuarta Flota. Por otra parte tampoco cesa el cuestionamiento hacia el gobierno de los Estados Unidos por su blanda actitud hacia los golpistas en Honduras. Lula le pide una reunión a Obama para discutir sobre las bases y ahora Unasur le exige explicaciones sobre los documentos estratégicos elaborados en Washington para la región. It´s too much! (es demasiado!) dicen en el norte. Cuidado. Alguien se puede enojar.