viernes, 30 de enero de 2009

Brieger- El mito de la democracia israelí-

Para periódico Acción

La reciente invasión a la Franja de Gaza y las imágenes de destrucción y muerte que se vieron provocaron estupor y vergüenza, especialmente a muchos judíos. Algunos para consolarse suelen comparar al Estado de Israel con los regímenes monárquicos o autoritarios del Medio Oriente. “Israel es la única democracia” argumentan y esto alivia sus conciencias. Sin embargo, más allá de las comparaciones, ¿es tan así? Cabe preguntarse si no se repite un cliché en base a la construcción idílica de un fetiche imaginario y deseado de algo que nunca existió. Tal vez la repetición del cliché cual mantra evite descorrer el velo y calme algunas conciencias culposas, o les permita continuar negando la realidad.
Algunos todavía insisten que los árabes se fugaron en 1948 cuando ya hay tantas investigaciones documentadas que demuestran que fueron expulsados de sus tierras que ni siquiera tiene sentido el debate. ¿Es posible calificar de democrático a un Estado que impide que retornen los árabes que siempre vivieron allí y pueda emigrar cualquier judío del mundo por el mero hecho de ser judío?
Se mostraba al kibutz como modelo de socialismo aunque ningún árabe podía ser miembro por el mero hecho de no ser judío. Extraño socialismo ese. Insólita democracia la de un país que obligaba a su minoría árabe a pedir el permiso de un militar para ir a comprar zapatos en otra ciudad porque entre 1948 y 1966 esa minoría vivía bajo un gobierno militar. O la de un gobierno que redactó un documento secreto en los años setenta (“El Informe Konig”) que proponía judeizar el norte del país poblado por árabes y cuyo propósito era expropiarles las tierras para entregárselas sólo a judíos, lo que provocó la famosa revuelta de la minoría árabe conocida como “El día de la tierra” el 30 de marzo de 1976.
Seguramente muchos recordarán la invasión al Líbano en 1982 y los bombardeos sobre Beirut que provocaron la muerte de ¿15 mil? ¿20 mil? personas. Gaza empalidece al recordar la lluvia de fuego que cayó sobre la capital del Líbano.
El “único Estado democrático del Medio Oriente” hace más de cuarenta años que ocupa Cisjordania y Gaza donde aplicó la censura sistemática de diarios y libros durante décadas y prohibió toda organización social y sindical. El periodista israelí Zvi Bar´el en los años ochenta comparó la situación en esos territorios con un régimen dictatorial y tituló un artículo “la pequeña argentina”, porque los palestinos eran secuestrados y desaparecían en la mitad de la noche. En los últimos años se ha construido un muro de ocho metros de altura que rodea ciudades palestinas convirtiéndolas en verdaderos guetos, como a Belén. También se implementó el “asesinato selectivo” de dirigentes políticos sin previo juicio y se secuestró a un tercio de los diputados del parlamento palestino elegido democráticamente en 2006, que aún están presos. Para describir la situación de los palestinos en los territorios ocupados desde 1967 la ex ministra de educación israelí, Shulamit Aloni, utilizó una palabra reveladora: Apartheid.
Muchos de los que siguen hablando de la “la única democracia del Medio Oriente” no conocen la verdadera naturaleza del Estado de Israel. Otros, prefieren no saberlo.

Sanchez- Judios antisionistas a favor del boicot a Israel- España

Judíos antisionistas a favor del boicot a Israel
Creen en el derecho a vivir en paz de los palestinos y llaman a la desinversión en Israel. Son los grupos de judíos antisionistas del Estado español. Mientras, España sigue vendiendo armas a Israel


Aida Sánchez/ Redacción (30/01/2009)

Se definen como "incondicionalmente comprometidos con la lucha de liberación de los habitantes de Palestina y de su tierra". Abogan por "el desmantelamiento del apartheid israelí, el retorno de los refugiados palestinos, y el fin de la colonización israelí de la Palestina histórica". Son los Judíos Antisionistas en España. Este grupo forma parte de la Red Judía Antisionista Internacional, que junto a otras redes como Neturei Karta reivindican el derecho del pueblo palestino a vivir en paz y apoyan los llamamientos de boicot, desinversión y sanciones contra Israel. “Las acciones de Israel son un ataque a la vida misma. Un desmedido crimen contra la humanidad y una forma de castigo colectivo”, explican. “La última y descarnada muestra de violencia protagonizada por Israel y el arrogante desprecio de sus líderes por la humanidad del pueblo de Gaza y, por lo tanto, de la humanidad de todos nosotros, debería mover a toda la raza humana en el mundo, a las organizaciones no gubernamentales, a los grupos de bases y a todas las personas de conciencia a tomar inmediata acción”, añaden este grupo de judíos que animan a hacer boicot a los productos israelís como única forma de “parar la violencia israelí”.
“Si miráramos lo que ha pasado en Gaza en los últimos 3 años y viéramos lo que Israel les ha hecho a los palestinos, la conclusión sería que la resistencia palestina es racional" Además de los jóvenes objetores de conciencia israelís, destacados intelectuales judíos también han levantado su voz a favor del pueblo palestino. El profesor israelí Neve Gordon, director del Departamento de Política y Gobierno de la Universidad Ben-Gurion de Negev, en el sur de Israel, la región más golpeada por los cohetes de Hamas, ha hecho público su testimonio: “Hace menos de una hora, cayó un cohete a pocos metros de casa. Mis dos hijos duermen desde hace una semana en un refugio antibombas. Y aun así, creo que lo que está haciendo Israel es una atrocidad”. Para Gordon el problema es que la mayoría de los israelíes “se olvidan de que Israel mantiene la soberanía y los palestinos viven enjaulados, sin poder acceder a los alimentos básicos, ni a la electricidad, ni al agua”. “Si miráramos lo que ha estado pasando en la Franja de Gaza en los últimos tres años y viéramos lo que Israel les ha hecho a los palestinos, la conclusión a la que llegaríamos sería que la resistencia palestina es racional. Y eso es lo que están omitiendo nuestros medios masivos de comunicación”, denuncia el profesor israelí. Gordon fue uno de los diez mil israelíes que marcharon a principios del mes de enero en una manifestación por la paz realizada en Tel Aviv. El activista judío Pedro Brieger se ocupó de este tema en unas recientes jornadas celebradas en Barcelona y organizadas por Aturem la Guerra.
Puedes escuchar su intervención desde la
web de la plataforma.
http://www.canalsolidario.com/web/noticias/noticia/?id_noticia=10815

Fuente : Canal solidario, España.

Padilla- Israel ¿Debería ser sancionado por la comunidad internacional?

Israel: ¿Debería ser sancionado por la comunidad internacional?
Se prepara el show de la asunción de Obama para el próximo 20 de enero. Una buena excusa para dejar que Israel siga destruyendo al pueblo Palestino. Luego, saldrá a anunciar su plan de paz y rescate en Medio Oriente. En tanto en Gaza, el 30% de los muertos son niños, ¿terroristas? Mil de los heridos también niños, ¿terroristas?
por
Marcelo Padilla

Los pedidos de paz en el mundo, a través de múltiples movilizaciones populares, no reparan, exclusivamente, en lo que cubren los medios. La palabra-símbolo “paz”, es un deseo, tal vez el anhelo de la mayoría de los mortales del globo. Sin embargo, tras los pedidos de paz, se suman también los pedidos de justicia para el castigado pueblo palestino. Es esa relación “Justicia-Paz” la que debería resaltarse en la actual coyuntura internacional.La paz, el reconocimiento del “otro” y la fraternidad entre los pueblos y Estados, no se logran con la tímida diplomacia internacional actual, ni con las opiniones políticamente correctas, hoy laureadas por los medios de gran parte del mundo occidental y cristiano. Pero mucho menos con las pasmosas declaraciones justificatorias de los funcionarios israelíes vertidas en los medios del mundo. Por ejemplo, la ostentosa petición de Olmert a Bush para que EEUU no apoyara el comunicado del consejo de seguridad de la ONU:http://www.elpais.com/articulo/internacional/Olmert/presume/conseguir/EE/UU/abstuviese/votacion/ONU/alto/fuego/Gaza/elpepuint/20090113elpepuint_2/TesDe lo que se trata aquí, en primer orden, es de analizar el problema en sus características históricas, materiales, militares, de intereses económicos y fundamentalmente, en términos de justicia, además de exigir la aplicación derecho internacional en base a las convenciones y acuerdos. (Ver Cuarta Convención de Ginebra, convenio IV, relativo a la protección debida a las personas civiles en tiempo de guerra):http://www.unhchr.ch/spanish/html/menu3/b/92_sp.htmTodo pueblo oprimido por un invasor debe ser juzgado internacionalmente, más aún, si el opresor es un Estado reconocido en el concierto de las naciones. Si a Cuba la bloquearon por medio siglo tras liberarse del invasor y de su dictadura local, ¿por qué no pedir juicio internacional al Estado de Israel, así como EEUU lo hizo con el “demonio” Sadam Hussein frente a las cámaras de todo el mundo? En Gaza no hay crímenes de guerra ni errores producto del combate. En Gaza hay etnocidio, ocupación militar, emergencia sanitaria y alimentaria, en fin, exterminio en masa. Y en el fondo, lejos de ser un problema sanitario o alimentario, el mismo es de carácter más bien político.Israel ya conoce estas experiencias en carne propia y sorprende que pague con la misma moneda con la que le pagaron los nazis, avanzado el siglo XX. Resulta inaudito que EEUU se abstenga de la tibia declaración de la ONU, la cual pidió el cese del fuego, y demore su posición el presidente electo en el país del norte a días de asumir. Más allá de la legalidad en el cargo que todavía no ejerce, sus palabras podrían ser importantes, castigando esa alianza carnal que se despide: Bush-Olmert, y así impedir se siga asesinando a civiles indefensos. Lamentablemente, Obama, ya muestra sus dotes de ajedrecista del imperio.El pueblo palestino conoce “intifadas” para defenderse (ver detalle al final de la nota), esto es, piedras y palos. Los niños y mujeres, ancianos y comunes civiles no son los terroristas a los que busca Israel tras la invasión, pero son ellos los muertos y heridos tras la ocupación. Es un claro mensaje internacional de la cuarta potencia mundial, amparada por la primera, en infraestructura militar, frente a un Estado rendido, un pueblo desahuciado, sin luz, ni agua, falta de medicamentos, alimentos, y hospitales saturados. (Para profundizar la situación en la región aquí un enlace de UNICEF: http://www.unicef.org/spanish/infobycountry/oPt.htmlY si hay algo que debe ser reconocido es lo siguiente: Hamas forma parte del pueblo palestino, al cual eligió una gran mayoría de la población en las elecciones legislativas del 2006. Puede uno no acordar con su fundamentalismo religioso, pero no se puede desconocer que tras elecciones libres representan a una buena porción de la sociedad de la zona. Pero, ¿es Hamas el problema?, para responder a esta pregunta cito textual al notable analista de política internacional, sociólogo y periodista argentino, Pedro Brieger:“Esta no es una guerra entre el Estado de Israel y el Movimiento de Resistencia Islámico (Hamas por sus siglas en árabe). La invasión israelí a la Franja de Gaza no puede ser comprendida si no se toma en cuenta la ocupación de Cisjordania y Gaza desde 1967, más de cuarenta años. El crecimiento de Hamas es una consecuencia directa del fracaso de la política seguida por la Organización para la Liberación de Palestina (OLP) desde que abandonó las armas y decidió apostar por la vía diplomática para conseguir un Estado independiente. La OLP no consiguió un Estado ni acabar con la ocupación. La Franja de Gaza no es un ente aislado dominado por un puñado de terroristas ni los problemas comenzaron cuando Hamas decidió lanzar cohetes contra Israel porque Cisjordania no está gobernada por Hamas y la ocupación israelí empezó veinte años antes de que naciera Hamas. En Cisjordania el Estado de Israel continúa construyendo un muro de ocho metros de altura que ha convertido a numerosas ciudades –como Belén- en verdaderos guetos, expropiando tierras palestinas para cedérselas a los asentamientos judíos y trazando rutas exclusivas para ellos. Incluso ha tenido la osadía de secuestrar y encarcelar a más de un tercio de los miembros del parlamento palestino. No en vano el ex presidente de los Estados Unidos Jimmy Carter utilizó la palabra “apartheid” para definir la situación en Cisjordania y Gaza. El ejército israelí puede aniquilar al liderazgo de Hamas como ya lo hizo en el pasado cuando asesinó a sus principales dirigentes y fundadores en 2004. Puede incluso borrar a Gaza de la faz de la tierra. Pero si los israelíes creen que la ocupación será aceptada pasivamente, sólo demostrarán que no han aprendido nada de la historia”.
Fuente: http://www.pedrobrieger.com.ar/ El 2009 arrancó así, con una patriada de las más autoritarias, propia de países que aplican terrorismo estatal contra un país vecino. Entonces, no se trata sólo de pedir paz. En todo caso, la misma será una consecuencia de acciones de justicia, de reparación en tribunales internacionales y de ayuda económica para la reconstrucción de ese pequeño Estado que sobrevive a las bombas por aire, mar y tierra. EEUU, con Obama próximamente a asumir la presidencia, debería condenar esos ataques, así como condenó los atentados a las torres gemelas. Pero de ahí a invadir territorios estamos nada más ni nada menos en presencia de una política de expansión militar y económica. ¿Qué dirá y hará Obama tras su asunción? ¿Condenará los ataques y la invasión israelí o aplicará la teoría de los dos demonios?Hoy, el premier israelí Ehud Olmert, debería constituir, para la prensa mundial, el Sadam Hussein que invadió Kuwait en agosto del 90. El tratamiento informativo, que se precie de objetivo, debería hacer justicia comparando ambos casos. Israel está sembrando el odio contra su propio país en el mundo, y lo que es más grave aún, contra todas las comunidades judías afincadas en Europa, EEUU y Argentina, por nombrar las más importantes.El problema serán las reacciones sin discriminar, porque el pensamiento espontáneo de las masas llevará a considerar que todos los judíos son iguales, y esto sabemos no es así, como tampoco son iguales todos los musulmanes. No hay que olvidar que Israel hace meses mantiene un bloqueo a Gaza, y que tras los misiles de Hamas hacia el sur del territorio israelí, la reacción ha sido por demás desproporcionada. Israel con su ocupación demuestra ser hoy el país más bárbaro en el ranking occidental, ni más ni menos. Si uno revisa la deslumbrante película “caminando sobre el agua” (2004) del director israelí Eytan Fox, no puede más que reconciliarse con la idea relativizadora que promueve el film sobre el histórico conflicto en la zona. Una película bella y humanista, inteligente y audaz, que rompe barreras y acaba con prejuicios, pero a vista de los hechos sobrevenidos, ingenua e idealista.Las dos “intifadas” y el llamamiento a la tercera-“La primera Intifada” empezó en 1987 con la famosa "Guerra de las piedras". Se caracterizó por la desobediencia civil por parte de los palestinos. Fueron batallas callejeras entre palestinos y miembros de las Fuerzas de Defensa de Israel. La violencia decayó en 1991 con las firmas de los Acuerdos de Oslo (13 de septiembre de 1993) y la creación de la Autoridad Nacional Palestina.-A diferencia del levantamiento de 1987, “La segunda Intifada” que comenzó a finales de septiembre de 2000, surgió en los Territorios Ocupados (TTOO) como un hecho popular espontáneo (en movilizaciones masivas en las grandes ciudades palestinas) bajo dos consignas convergentes: contra la ocupación israelí y contra los Acuerdos de Oslo. -El jefe del grupo chií libanés Hizbulá, Hasan Nasrala, hizo un llamamiento para una nueva revuelta, “La tercera Intifada”, contra Israel (lunes 29 de diciembre de 2008), no solo en la Franja de Gaza sino también en el mundo árabe, y predijo la derrota israelí si lanza una ofensiva terrestre.
Fuente Diario MDZ on line, http://www.mdzol.com/mdz/nota/97028/

jueves, 29 de enero de 2009

Pardo- ¿Se puede criticar a Israel sin ser antisemita?

Éste fue el título de una conferencia que tuvo lugar en el CCCB el pasado fin de semana. En ella, el sociólogo Pedro Brieger diseccionó críticamente el discurso imperante en algunos medios de comunicación y también defendido por algunos jefes de estado, como el presidente francés, Nicolas Sarkozy, en torno al "antisemitismo" de aquéllos que crítiquen las cíclicas guerras lanzadas por Israel contra Estados vecinos, ya sean el Líbano, Palestina, Siria o Egipto.
En Catalunya, el presidente de ICV y conseller de Interior, Joan Saura, ha recibido presiones en este sentido, por su adhesión a la manifestación que tuvo lugar a mediados de enero contra la intervención de Israel en la Franja de Gaza. En Europa, la izquierda es tildada de antisemita cuando denuncia a Israel.
"Es ridículo, porque lo que se busca con esta afirmación es no debatir", sostuvo Brieger, un judío argentino de orígen alemán que impartió clases en Israel. "Lo que hacen gente como Pilar Rahola es expresar una culpa europea, pero no entienden la identidad judía, porque, por un lado, no son judíos y, por el otro, no conocen como se piensa en Israel", remarcó. Brieger dijo que Israel se ve a sí misma como un "pequeño grupo inofensivo que se defiende de un monstruo, una hormiga contra un elefante" "Eso los faculta para deshumanizar al enemigo, que ahora son Hamas y Hezbolla, pero en realidad siempre ha sido el pueblo palestino y el mundo árabe".
Brieger sostuvo que Israel es hoy un Estado con el "clásico discurso colonial" que apela al mito: "hace décadas que creen que los palestinos utilizan a los niños como escudos humanos; también se tragan que Tel Aviv nació de las dunas; se trata de negar que allí vivía una serie de gente con sus ciudades". "Los israelíes piensan que en la Franja de Franja de Gaza no se vive tan mal", dijo. "También les parece normal que, en periodo de guerra, los diputados árabes del Parlamento sean arrestados preventivamente".
Por su parte, la representante de la Comunidad Palestina en Catalunya, Salam Alamaslamani afirmó que los constantes ataques del Ejército de Israel la obligaron a huir: "ahora mi hijo puede jugar tranquilamente en un parque, pero durante 23 años yo no pude jugar en un parque ¡porque no había parques!". "Me robaron la infancia", sentenció, para defender que "Hamas no me gusta pero han sido votados incluso por los cristianos que viven en la Franja de Gaza".
Antisemitismo Brieger recalcó que el antisemitismo es un invento del mundo cristiano que culminó con el Holocausto. "Pero es importante no dejarse llevarse por el chantaje que hacen hoy estamentos de poder para invalidar toda crítica a Israel", insistió.
"Los judíos en el mundo árabe siempre habían convivido con el resto de religiones de manera mucho más armónica que en Europa". "Lo que pasa es que un invento antisemita, los Protocolos de Sión, que fueron elaborados por la policía zarista rusa, han sido dados por ciertos en todo el mundo árabe, actualmente," dijo." Los árabes de hoy ven a los judíos como agresores, que tienen un plan para conquistar el mundo; eso les incapacita para ver el padecimiento histórico de este pueblo", indicó.
"Pero Israel tampoco ayuda, porque aparte de destruir el yiddish y otros elementos de la cultura judía clásica, busca construir al nuevo super-judío y conquistar colonialmente diversos territorios". Recordó, finalmente, que se puede ser judío fuera de Israel, incluso en Irán, y amar el lado positivo y laico de esta cultura.


Periódico La República, España

http://www.larepublica.es/spip.php?article14207

lunes, 26 de enero de 2009

Brieger- Diario la Mañana de Neuquén

PUNTO DE VISTA
http://www.lmneuquen.com.ar/noticias/2009/1/25/16866.php

Obama y América Latina
Si bien aún no hay indicios ciertos de cómo será la relación, todo parece indicar que se buscará una reconstrucción de los lazos diplomáticos.
Por Pedro Brieger (*)
Buenos Aires (especial para La Mañana de Neuquén)

Existe un amplio consenso de que la relación entre Estados Unidos y América Latina necesita un cambio y de que la elección de Barack Obama es fundamental para que esto suceda. Claro que uno se puede preguntar qué representa dicho cambio ya que “mejorar” la relación no tiene el mismo significado para todos. Para algunos empresarios y medios de comunicación es el deseo de ver un flujo de millonarias inversiones como si esto fuera la única garantía de crecimiento económico. Para otros, en cambio, Obama implica la posibilidad de construir una relación que no implique una subordinación a los dictados de Washington.Se dice habitualmente que Estados Unidos ha “abandonado” e incluso ignorado a Latinoamérica porque la guerra contra el terrorismo y la invasión de Afganistán e Irak la ha llevado a privilegiar otras regiones. Si uno se guiara por el discurso público de los dos principales candidatos se podría decir que es verdad. Salvo algunas referencias a Cuba, Venezuela, México y Colombia, o el libre comercio y el narcotráfico, América Latina prácticamente no existe y la campaña electoral reforzó en muchos la idea de que no será una prioridad en la agenda del flamante presidente. Sin embargo, a pesar de los vaivenes políticos y económicos y de que muchos analistas sostienen que durante los ocho años que duró la administración de George Bush América Latina fue relegada, Estados Unidos todavía es un gran socio comercial de todos los países de la región.Por otra parte, hay que recordar que continúa el bloqueo a Cuba, el apoyo -directo o indirecto- a quienes encabezaron el golpe de Estado en Venezuela en 2002, la intervención militar en Haití para deponer a Jean Bertrand Aristide en 2004 y las maniobras -por lo menos confusas- de la USAID en Bolivia para debilitar a Evo Morales.También se puede recordar la intervención del embajador Paul Trivelli en Nicaragua para evitar el triunfo de Daniel Ortega, el Plan Colombia, las bases militares, como la de Manta en Ecuador y el ALCA, el proyecto más ambicioso para todo el continente que fracasó por la oposición del Mercosur en pleno, con el apoyo de Hugo Chávez, en noviembre de 2004 en Mar del Plata. No se puede dejar de mencionar que hace muy poco se ha restablecido la famosa IV Flota para patrullar el hemisferio occidental, como para recordarle a los latinoamericanos que Estados Unidos no los olvida.

El plan de Obama (*)

Cuesta saber cuál es el plan de Barack Obama para la región, ya que un año atrás la favorita de los demócratas era Hillary Clinton, que tenía la ventaja de contar con la experiencia de ocho años al lado de su marido como presidente de los Estados Unidos y muy poco se conocía de las ideas de Obama. Para no especular o fantasear sobre lo que Obama podría llegar a hacer, lo mejor es tomar algunas de sus declaraciones, discursos o documentos sobre América Latina y analizarlos. Claro que éstos son pocos, lo que acrecienta el enigma de lo que será su presidencia.Hace unos meses, el equipo de campaña de Obama publicó un trabajo titulado “Una nueva sociedad para las Américas” (A new partnership for the Americas). Es interesante conocer este documento, pues es el único que permite acercarse a lo que piensa Obama de la relación entre Estados Unidos y América Latina. En este documento de trece páginas y dividido en tres capítulos, el nuevo presidente plantea que existe una historia común de colonización y liberación y que se avanzará en una agenda cuyo eje será la palabra “libertad” (“freedom” en el original) retomando algunas ideas planteadas en su momento por Franklin Delano Roosvelt, presidente entre 1933 y 1945. De todos los países, sólo cuatro merecen apartados particulares: Cuba, México, Haití y Brasil.En el primer capítulo denominado “Libertad política / democracia” se puede leer que Estados Unidos debe recobrar su tradicional liderazgo en la región haciendo hincapié en la democracia, el comercio y el desarrollo. Se cree que esto limitará el antiamericanismo y la oposición a la administración Bush que creció de la mano de la retórica de Hugo Chávez.Como no podía ser de otra manera Cuba ocupa un lugar especial. Bajo el título “El Caso de Cuba”, Obama sostiene que luego de casi 50 años de fracaso hay que dar vuelta la página y escribir un nuevo capítulo en las relaciones entre ambos países. Sin embargo, se plantea ayudar a una transición pacífica para evitar potenciales desastres que podría significar la perpetuidad de la dictadura cubana. El 23 de mayo, en un discurso ante la anticastrista Fundación Nacional Cubano Americana, creada por Jorge Mas Canosa dijo claramente: voy a mantener el embargo. Si bien este lenguaje no difiere de la tradicional postura del Departamento de Estado, en el documento Obama propone que los cubano-americanos puedan realizar visitas de manera irrestricta a sus familias y enviar remesas (de dinero) a la isla, y flexibilizar el embargo comercial. También sostiene que está dispuesto a dar pasos para normalizar las relaciones, aunque pone como condición que primero un gobierno post Fidel abra Cuba a un cambio democrático, libere a los prisioneros políticos y realice elecciones.El segundo capítulo, “Libertad (o liberación) del miedo / seguridad”, tiene como eje central la droga y el narcotráfico. Era previsible que México tuviera un apartado especial porque casi el 90 por ciento de la cocaína de América Latina entra de contrabando vía México, que además es el principal aportante de marihuana y el segundo de heroína en el mercado de Estados Unidos. Aquí no se menciona el controvertido muro que se comenzó a construir en 1994 entre ambos países -cuando gobernaban los demócratas- aunque no es un secreto que en 2006 Barack Obama votó a favor de su ampliación. El país que se puede ver afectado por el cambio de gobierno es Colombia. Si bien el Plan Colombia fue impulsado por Bill Clinton en los 90 y es apoyado por Barack Obama, el presidente electo se opone a la firma de ese tratado mientras haya impunidad y no se procesen los asesinos de los sindicalistas, una crítica abierta y frontal al gobierno de Álvaro Uribe, uno de los principales aliados de la Casa Blanca. Esto es novedoso si tomamos en cuenta que antes de la visita de Bush a Colombia a comienzos de 2007 en su declaración sobre la misma Obama no dijo una palabra al respecto.El tercer y último capítulo titulado “Libertad para elegir / oportunidad” está dedicado a los progresos económicos de América Latina, especialmente de Chile y Brasil, a pesar de asegurar que continúa siendo la región más desigual del mundo. También se critica al Fondo Monetario Internacional y en particular sus limitaciones al momento de ayudar a la Argentina.La política exterior enunciada por Obama parece indicar un cambio porque asegura que reconstruirá los lazos diplomáticos que se han debilitado con América Latina bajo la presidencia de George Bush y que incluso nombrará nuevamente a un enviado especial, cargo eliminado en 2004. Además, que eliminará las detenciones indefinidas y la tortura así como restablecer el habeas corpus y cerrar la cárcel de Guantánamo. Por ahora hay más preguntas que respuestas. Al igual que en los Estados Unidos, en América Latina hay un nuevo aire de esperanza. El tiempo dirá.

(*) Analista Internacional. www.pedrobrieger.com.ar

martes, 20 de enero de 2009

Brieger- Análisis para El Telégrafo- (Diario de Ecuador)

Análisis
Pedro Brieger
Periodista y profesor de Sociología de Medio Oriente en la Universidad de Buenos Aires
Israel busca invertir los papeles
La tregua de Israel está muy condicionada por la asunción de Barack Obama, porque le permite presentarse como quien no quiere la guerra, está dispuesto a retirarse y busca dejar a los palestinos la ingrata tarea de quedar como aquellos que no quieren finalizar la violencia. Hay que ver si el Ejército israelí se retira efectivamente de la franja de Gaza, si lo hace, entonces Obama no podrá salir con esta exigencia a Israel y podrá poner el acento sobre el grupo Hamás como el gran causal de la violencia entre palestinos e israelíes. Lo que busca Israel es invertir los roles y no aparecer como el agresor. Las imágenes han sido elocuentes, con la muerte de más de 1.300 palestinos, entre ellos más de 400 niños, se ha provocado una reacción en contra de Israel muy fuerte. Esto lo que genera también es desviar la atención del eje central del problema y es que la franja de Gaza y Cisjordania son parte de un mismo territorio que sigue ocupado por Israel, que no solo combate a aquellos que se levantan en armas en su contra sino que también reprime a todos los palestinos que se oponen a la ocupación israelí de forma pacífica.

Fuente:http://www.eltelegrafo.com.ec/mundo/noticia/archive/mundo/2009/01/20/Buscan-cuerpos-bajo-los-escombros-en-Gaza.aspx

lunes, 19 de enero de 2009

Brieger- Obama y América Latina

Existe un amplio consenso de que la relación entre Estados Unidos y América Latina necesita de un cambio y de que la elección de Barack Obama es fundamental para que esto suceda. Claro que uno se puede preguntar qué representa dicho cambio ya que “mejorar” la relación no tiene el mismo significado para todos. Para algunos empresarios y medios de comunicación es el deseo de ver un flujo de millonarias inversiones como si esto fuera la única garantía de crecimiento económico. Para otros, en cambio, Obama implica la posibilidad de construir una relación que no implique una subordinación a los dictados de Washington.
Se dice habitualmente que Estados Unidos ha “abandonado” e incluso ignorado a Latinoamérica porque la guerra contra el terrorismo y la invasión de Afganistán e Irak la ha llevado a privilegiar otras regiones. Si uno se guiara por el discurso público de los dos principales candidatos se podría decir que es verdad. Salvo algunas referencias a Cuba, Venezuela, México y Colombia, o el libre comercio y el narcotráfico, América Latina prácticamente no existe y la campaña electoral reforzó en muchos la idea de que no será una prioridad en la agenda del próximo presidente. Sin embargo, a pesar de los vaivenes políticos y económicos y de que muchos analistas sostienen que durante los ocho años que duró la administración Bush América Latina fue relegada, Estados Unidos todavía es un gran socio comercial de todos los países de la región.
Por otra parte, hay que recordar que continúa el bloqueo a Cuba, el apoyo –directo o indirecto- a los que encabezaron el golpe de Estado en Venezuela en 2002, la intervención militar en Haití para deponer a Jean Bertrand Aristide en 2004 y las maniobras –por lo menos confusas- de la USAID en Bolivia para debilitar a Evo Morales. También se puede recordar la intervención del embajador Paul Trivelli en Nicaragua para evitar el triunfo de Daniel Ortega, el Plan Colombia, las bases militares, como la de Manta en Ecuador y el ALCA, el proyecto más ambicioso para todo el continente que fracasó por la oposición del MERCOSUR en pleno, con el apoyo de Hugo Chávez, en noviembre de 2004 en Mar del Plata. No se puede dejar de mencionar que hace muy poco se ha reestablecido la famosa IV Flota para patrullar el Hemisferio Occidental, como para recordarle a los latinoamericanos que Estados Unidos nos los olvida.


EL PLAN DE OBAMA

Cuesta saber cuál es el plan de Barack Obama para la región ya que un año atrás la favorita de los demócratas era Hillary Clinton, que tenía la ventaja de contar con la experiencia de ocho años al lado de su marido como presidente de los Estados Unidos, y muy poco se conocía de las ideas de Obama. Para no especular o fantasear sobre lo que Obama podría llegar a hacer, lo mejor es tomar algunas de sus declaraciones, discursos o documentos sobre América Latina y analizarlos. Claro que estos son pocos, lo que acrecienta el enigma de lo que será su presidencia.
Hace unos meses el equipo de campaña de Obama publicó un trabajo titulado “Una nueva sociedad para las Américas” (A new partnership for the Americas). Es interesante conocer este documento, pues es el único que permite acercarse a lo que piensa Obama de la relación entre Estados Unidos y América Latina. En este documento de trece páginas y dividido en tres capítulos, el nuevo presidente plantea que existe una historia común de colonización y liberación y que se avanzará en una agenda cuyo eje será la palabra “libertad” (freeedom en el original) retomando algunas ideas planteadas en su momento por Franklin Delano Roosvelt, presidente entre 1933 y 1945. De todos los países, sólo cuatro merecen apartados particulares; Cuba, México, Haití y Brasil.
En el primer capítulo denominado “Libertad política / democracia” se puede leer que Estados Unidos debe recobrar su tradicional liderazgo en la región haciendo hincapié en la democracia, el comercio y el desarrollo. Se cree que esto limitará el antiamericanismo y la oposición a la administración Bush que creció de la mano de la retórica de Hugo Chávez. Como no podía ser de otra manera Cuba ocupa un lugar especial. Bajo el título “El Caso de Cuba” Obama sostiene que luego de casi 50 años de fracaso hay que dar vuelta la página y escribir un nuevo capítulo en las relaciones entre ambos países. Sin embargo, se plantea ayudar a una transición pacífica para evitar potenciales desastres que podría significar la perpetuidad de la dictadura cubana. El 23 de mayo en un discurso ante la anticastrista Fundación Nacional Cubano Americana creada por Jorge Mas Canosa dijo claramente: voy a mantener el embargo. Si bien este lenguaje no difiere de la tradicional postura del Departamento de Estado, en el documento Obama propone que los cubano-americanos puedan realizar visitas de manera irrestricta a sus familias y enviar remesas (de dinero) a la isla, y flexibilizar el embargo comercial. También sostiene que está dispuesto a dar pasos para normalizar las relaciones; aunque pone como condición que primero un gobierno post-Fidel abra Cuba a un cambio democrático, libere los prisioneros políticos y realice elecciones. El segundo capítulo, “Libertad (o liberación) del miedo / seguridad”, tiene como eje central la droga y el narcotráfico. Era previsible que México tuviera un apartado especial porque casi el 90 por ciento de la cocaína de América Latina entre de contrabando vía México, que además es el principal aportante de marihuana y el segundo de heroína en el mercado de Estados Unidos. Aquí no se menciona el controvertido muro que se comenzó a construir en 1994 entre ambos países -cuando gobernaban los demócratas- aunque no es un secreto que en 2006 Barack Obama votó a favor de su ampliación. El país que se puede ver afectado por el cambio de gobierno es Colombia. Si bien el Plan Colombia fue impulsado por Hill Clinton en los noventa y es apoyado por Barack Obama, el presidente electo se opone a la firma de ese tratado mientras haya impunidad y no se procesen los asesinos de los sindicalistas, una crítica abierta y frontal a gobierno de Álvaro Uribe, uno de los principales aliados de la Casa Blanca. Esto es novedoso si tomamos en cuenta que antes de la visita de Bush a Colombia a comienzos de 2007 en su declaración sobre la misma Obama no dijo una palabra al respecto.
El tercer y último capítulo titulado “Libertad para elegir / oportunidad” está dedicado a los progresos económicos de América Latina, especialmente de Chile y Brasil a pesar de asegura que continúa siendo la región más desigual del mundo. También se critica al Fondo Monetario Internacional y en particular sus limitaciones al momento de ayudar a la Argentina.
La política exterior enunciada por Obama parece indicar un cambio porque asegura que reconstruirá los lazos diplomáticos que se han debilitado con América Latina bajo la presidencia de George Bush y que incluso nombrará nuevamente a un Enviado Especial, cargo eliminado en 2004. Además, que hay eliminar las detenciones indefinidas y la tortura así como reestablecer el habeas corpus y cerrar la cárcel de Guantánamo. Por ahora hay más preguntas que respuestas. Al igual que en los Estados Unidos, en América Latina hay un nuevo aire de esperanza. El tiempo dirá.



Pedro Brieger, 07 de noviembre 2008